Capítulo 29

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Pov Natalia

La mamá de mi hijo
Nat, dónde estás?

Yo
En el super con Mateo. Por?

La mamá de mi hijo
Llevo quince minutos esperándote😔

Yo
Ai, mi amor, lo siento se me ha pasado la hora. Esperas unos diez minutos? Es que hay una cola enorme en la caja...

La mamá de mi hijo
No te preocupes, cariño, le pido a Carla que me acerque que vive al lado. Nos vemos en cinco minutos, bebé.
Te quiero.💕

Yo
Vale, amor, aqui estaré. Te quiero.

He venido con Mateo al super para comprar los ingredientes para hacer alguna tarta. Alba adora su trabajo pero su ex nunca la apoyó. Siempre que Alba hablaba de su trabajo con él, él le decía que le estaba aburriendo. Rodrigo se lo decía tantas veces que ella se lo acabó creyendo y conmigo no saca el tema. Me entristece que no comparta conmigo algo que tanto le gusta como es la repostería. Por eso he tomado la iniciativa y le voy a pedir que me enseñe a hacer alguna tarta o algo.

- Mami, podemos pedir a mamá que la tarta sea de chocolate?- Mateo está a mi lado con mi mano cogida. Se lo ha tomado muy enserio el "no te separes de mi, cariño, para no perderte", me gusta que sea tan obediente. Llevamos un carrito de la compra lleno de cosas de repostería.

- Claro.- me agacho a su altura- Sabes que ha comprado mami?

- Qué?

- Mucho zumito de piña.- le susurro en su oído. Se nos había terminado hace más de una semana y siempre se nos olvidaba comprar. Desde que Alba y Mateo viven en casa de mi madre yo me quedé a cargo de la compra porque soy la unica que está todo el día en casa.

- Yeeeey!!- salta encima de mí abrazándome super contento. Me incorporo con el en brazos y lo abrazo fuerte a mi cuerpo

- A que se debe tanta felicidad?- nos giramos hacia atrás

- Mamáááá.- Mateo se tira en sus brazos

- Amor.- se acerca a mi y me da un pico

- Hola, cariño. Qué haces aquí?

- Comprar unas cosicas para hacer la merienda.
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- Nat, no te quiero aburrir...- me dice con la mirada perdida en el suelo

Estamos las dos solas en la cocina, le había dicho a Mateo que fuera a pedirle a Elena que le cambie la ropa para no ensuciarla.

- Albi, nada de lo que haces me aburre, mi amor.- la cojo por los mofletes para que me mire. A veces parece que ella sea la pequeña, es tan mona.- Me encanta oírte hablar de lo que te gusta.- me regala una sonrisa tímida y se acerca a mí hasta juntar nuestros labios. La subo a la encimera y me pongo entre sus piernas. Empezamos un baile lento, acompasado, saboreando cada rincón de la boca de la otra. Nuestros besos son diferentes. Los labios de Alba son diferentes. Blanditos, gorditos, suavecitos y los únicos que me hacen sentir miles de mariposas en mi estómago.

- Albalias, controlaos que hay niños!- Elena hace acto de presencia seguida de Mateo y nosotras bajamos la intensidad hasta terminar con varios picos. Me giro entre sus piernas, me apoyo en la encimera y ella pasa sus brazos por mis hombros abrazándome a ella.- No se os puede dejar cinco minutos solas. Ya entiendo a Marina...- esto ultimo lo dijo en voz baja pero lo logramos escuchar igual

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