Capítulo 30

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Pov Natalia

- Mami...- siento que alguién me zarandea despacito y voy abriendo los ojos lentamente- Mami...- abro completamente los ojos, me giro dando la espalda a Alba y me fijo en la personita que está delante de mí

- Mi amor, qué haces despierto?- pregunto mientras me incorporo un poco sin hacer ruído para no despertar a Alba

- Es que me he cansado de dormir.- me mira con esa carita de perro abandonado y yo me muero de amor- Me pones los dibujitos?

- Claro, cariño.- me levanto de la cama

- Nat...- me busca con los ojos cerrados. Me inclino hacia ella y le susurro

- Ya vengo, mi amor, sigue durmiendo.- le doy un beso en la sien y ella vuelve a recostarse

Salgo de la habitación con Mateo en brazos y nos vamos al salón, lo dejo sentado en el sofá y le pongo los dibujos.

- Quieres comer algo, cariño?

- Leche con galletas.- me mira ilusionado, sonrío y le preparo el desayuno. Dejo la bandeja en su regazo, le doy un beso y me dirijo a la puerta- Gracias, mami.- oigo antes de salir

- De nada, bebé.- vuelvo a mi habitación para seguir durmiendo. En la cocina me había fijado en las horas y solo son las siete y media. Digamos que anoche le regale más que dos orgasmos a Alba y nos dormimos super tarde. Me vuelvo a tumbar al lado de Alba y al instante se pega a mí y me dejo llevar en un profundo sueño.
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Noto un peso extra encima de mí y algo húmedo por toda mi cara y ahora en el cuello. Vuelvo a abrir lentamente los ojos por segunda vez en el día y me encuentro con Alba besándome el cuello. Hago un ruidito de satisfacción y dejo mis manos en su culo apretandolo levemente.

- Buenos días, mi amor.- susurra contra mi cuello

- Buenos días, princesa.- abandona mi cuello y me deja un beso feroz que me deja atontada por la intensidad- Qué hora es?-pregunto al terminar el beso

- Las once.- vuelve a besarme con ansias y noto como cuela una de sus piernas entre las mías y hace presión contra mi centro

- Alguién se ha levantado juguetona.- digo sensualmente sobre sus labios

- Juguetona no, cachonda perdida.- aclara con la voz ronca lo que me excita a níveles extrarraciales

- Pues tendremos que hacer algo al respecto.- nos quedamos casi dos horas entre besos, caricias y orgasmos.

Ahora estamos todos haciendo las maletas pues pasado mañana nos vamos una semana a Peñiscola y después Alba, Mateo y yo dos a Elche.

- Albi, podemos parar?- separa la vista de su maleta y la centra en mí

- Por?- pregunta confundida

- Es que te quiero presentar a alguién.

- Tiene que ser hoy?

- Sí... Bueno, si no quieres no pasa nada ya te las presento otro día pero para mí es importante que sea hoy aunque puede quedar para o- me calla con un beso

- Solo era una pregunta, cariño, no te pongas así. Claro que podemos parar.- me sonríe para tranquilizarme y la abrazo. En estos ultimos meses me he dado cuenta que además de encantarme tenerla entre mis brazos, me encanta estar entre los suyos.

- Te quiero. Mucho.- susurro al oído

- Pufff y yo. No te imaginas cuánto.- me abraza aún más fuerte. Nos quedamos así un rato, las dos sentadas en el suelo abrazadas.- Llamo a Mateo y vamos?

Qué más da?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora