El camino de Liz Smith fue desviado desde muy pequeña. Le toco vivir algo que ninguna niña merece, tuviendo repercusiones en su futuro, en su personalidad. Con un carácter algo soberbio e egoista, vuelve a su hogar. Pero a diferencia de antes, a Liz...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Mi espalda choca con la pared del baño, un suspiro sale de mi boca y cierro los ojos al sentir sus labios en los mios. Sus manos se deslizan por mi cintura, al igual que sus labios a mi cuello. Abro los ojos y sonrio levemente, tomo su remera entre mis manos y lo giro, cambiando de lugar.
Vuelvo a unir nuestros labios, sus manos se dirigen al comienzo de remera, jugando con la tela. Nos separamos, al escuchar sirenas a lo lejos.
— Mierda.— Susurra— La policía.— Mira hacia todos lados y lo imito— Sígueme.
Frunzo levemente el ceño cuando toma mi mano, empieza a correr, llevandome con el. Esquivamos a la gente que corre y llegamos a su auto. Entramos y lo arranca.
Miro hacia todos lados, hago una mueca al ver la cantidad de policías, rodeando a los autos que intentan escapar.
— Hay como diez autos.— Murmuro— Ninguno va a lograr salir.
— ¡Solo dejame pensar!— Lo miro. Gruñe algo mientras mira a los policias, con mirada desesperada
Sonrio de lado y bajo la ventanilla.
— Relájate, Jacob.— Digo suavemente. Me mira aun con el ceño fruncido y miro a la cantidad de policias que rodean todos los autos
Hago una mueca y tuerzo mis dedos, cierro los puños mientras respiro profundo. Los autos de policía empiezan a sonar, mientras sus luces parpadean, colandose algo de energía roja en ellas. Frunzo los labios y aprieto más mis puños.
Las luces estallan, haciendo salir chispas y obligando a los policías a salir del auto. El sonido se detiene. Miro a Jacob y le hago seña para que conduzca.
Se queda mirandome unos segundos, con la boca entreabierta. Frunzo el ceño y parece despertar, mira hacia el frente y acelera. Miro de vuelta a los policias, estos al ver a los autos huir empiezan a disparar. Levanto mi palma y la cierro, haciendo que sus armas vuelen lejos de ellos.
Se miran entre ellos y sonrio, mientras vuelvo a mirar hacia adelante.
— Eres una bruja.— Lo escucho murmurar, luego de unos segundos. Noto de reojo su mirada
— Si.— Me encojo de hombros
— No puede ser.— Frunzo el ceño y lo miro— Todos los que entran aqui son humanos, ¿como lograste entrar?
— Lo dices como si hubiera algo de seguridad. Ademas estamos en Australia, no se porque te sorprendes tanto.— Se queda callado unos segundos, hasta que suspira. Miro hacia adelante
— Es verdad.— Murmura — Supongo que no me lo espere. Por cierto, eso fue increíble.— Sonrio levemente — Nunca habia visto algo salir de las manos. No sabia que existia esa clase de...— Lo miro y luego a mis manos— ¿luces?
— Energía.— Lo corrijo. Lo veo asentir
— ¿Entonces controlas lo que tiene electricidad?— Sonrio de lado