Capítulo 21

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Elliot llevó a Olivia a uno de sus restaurantes favoritos para el almuerzo. Reservó la mejor mesa junto al balcón, era un poco mas privado con una maravillosa vista de Central Park, a los lados muchas flores combinado con un radiante sol, una tarde preciosa.

-Sabes cielo - habló Elliot después de un buen rato. Tomó una servilleta y limpió su boca, luego, bebió de su copa - no quiero pasar mucho tiempo en Los Ángeles. No sé, podría estar unos meses en lo que los Jefes encuentran a alguien para que quede a cargo.

-¿Y qué harás tú?

-Instalarme en New York de nuevo contigo y Noah claro, comprar una casa más grande, casarnos ¿no te parece?

-Wow, ¿no crees que es algo pronto?

-Por supuesto que no. Cariño, lo he pensado mucho - tomó su mano - no quiero separarme de ti, necesito estar contigo y con mi hijo - soltó el aire retenido como para liberarse de algo - voy a renunciar a ser Teniente.

-¡Qué! - se ahogó con el agua que bebía. Tosio varias veces y Elliot se levantó rápido a socorrerla - estoy bien - aclaró su garganta - ¿qué dices?

-Es algo que quiero hacer, Liv.

-¡No! De ninguna manera. Ser Policía siempre a sido tu pasión.

-Pero ahora lo es nuestra familia - tomó sus manos.

-Hallaremos otra forma, no puedo ser tan egoísta. Tampoco me gusta la idea de estar separados, Ell - quiso decir de nuevo, pero prefirió callar y no herirlo - ¿me amas?

-¿Cómo preguntas eso? Claro que te amo, Olivia.

-Entonces, sólo - acarició su mejilla - promete que no renunciarás.

-Pero...

-Prometelo.

-Esta bien - torció los ojos.

-Oye, no vamos a separarnos por siempre, iré a visitarte en cuanto pueda y tú también - junto su frente con la suya - te llamaré todos los días: al despertar, al comer, al dormir, cuanto tenga que trabajar, siempre. Pensé que lo que sentía por ti hace tantos años era sólo una ilusión, algo pasajero, que equivocada estaba - rió en la última parte - descontrolaste mi sistema cuanto te vi en la Unidad, perdón por la cachetada - murmuró.

-No, me la merecía.

-¡Si! - cerró los ojos - Elliot... te amo.

Él la abrazó lo más fuerte que pudo, necesitaban sentirse, sentir que ese amor de tantos años por fin daba fruto, por fin podían verse a los ojos fijamente seguro de sus sentimientos hacia el otro.

-Te amo - la besó antes de separarse por completo. Volvieron a sus lugares.

-¿Por qué me ves así?

-Lo de la propuesta de matrimonio se puede llevar a cabo... ¿no?

-Elliot...

-Sé que es demasiado pronto y eso, pero... dime... es decir... por curiosidad... ¿si te lo propusiera... Te casarías conmigo?

-¿Pasar el resto de mi vida contigo? - levantó una ceja.

-Lo dices como si fuera una condena o algo así.

-¿Y no lo es?

-¡Olivia! - Se escuchó sus voz retumbar y enseguida una preciosa risa

-Me preguntas cuál sería mi respuesta ante una propuesta de matrimonio de tu parte ¿no es así? Agregarle a mi nombre tu Stabler, ser... Olivia Margaret Benson Stabler - ríe - me encanta como eso suena ¿a ti no?

La Octava CartaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora