Otro día más de trabajo empezaba.
Olivia había despertado muy temprano a pesar de haber dormido solo unas 3 horas luego de revisar de nuevo todo el caso de joven Harper. Al no recibir ninguna llamada de Amanda decidió llevar a su pequeño hijo a la escuela el cual quedó muy sorprendido por el nuevo auto de mamá, era mucho más grande.
Aprovechando un semáforo en rojo el pequeño volvió a intentar hablarle sobre su nueva pasión.
-Cariño, sabes que eres lo más importante para mi, puedes decirme lo que sea - insistió Olivia mirandolo por el retrovisor.
-Ok... - tomó aire - quiero estar en las clases de baile con Sammy... Me ha hablado mucho sobre la Academia donde asiste y quiero estar ahí.
-¿Y el béisbol?
-Si quieres puedo seguir en los entrenamientos.
-No se trata de eso cariño. No es si yo quiero o no. Lo que te digo es que en dos meses es el Campeonato intercolegial al que estabas muy emocionado por participar ¿recuerdas?
-Es cierto... Olvida lo que dije, soy un tonto.
-Cielo, no eres tonto. Elliot ya me comentó algo, me dijo que tendrías tiempo para asistir a los entrenamientos y las clases.
-Si. Pero...
-Noah... Si me prometes que no vas a descuidar la escuela...
-Si si, mami te lo prometo.
-Ok... ¿sabes cuando son las inscripciones?
-En una semana.
-Perfecto. En una semana pasamos por la Academia e inscribimos al nuevo y mejor bailarín de todos.
-¡Ehhh! Gracias mami.
Ella le sonrió por el retrovisor.
(...)
En los Ángeles, el teniente Elliot entraba a las oficinas y como lo primero que veía al entrar era el enorme televisor, justo al centro, se encontraban todos los oficiales a su mando.
-Buenos días señoritas.
-Teniente, ¿ya vio las noticias? - preguntó uno de los policías.
-Las cosas están que arden en New York - añadió uno más.
-No, aún no. Me parece que aquí es Los Ángeles y tenemos mucho trabajo por hacer - contestó Elliot.
-No ha empezado aún el día y ya tiene problemas encima la Capitana... debe ser muy buena.
-Ó muy mala - comentó uno de ellos bebiendo un poco de café - han pasado ya varias horas desde que el hijo del concejal desapareció y hasta ahora no tienen ni una sola pista... no se ustedes pero, yo creo que le está quedando grande a la Capitana Benson.
-¿Qué? - Elliot sintió una punzada al escuchar su nombre, estaban hablando de ella, la mujer que amaba - ¿Benson? ¿Olivia Benson? - pensó lo estúpido que sonó al preguntar sabiendo que obviamente era ella - ¿Qué está pasando? - se acercó y aumentó el volumen al televisor.
-Es de lo que "todo" el mundo habla, Teniente. Hay una protesta en este momento frente a la unidad de víctimas especiales, por lo que escuché, es un grupo protector de la naturaleza, no se como le llamen ahora, al que el hijo del concejal hacía parte, exigen respuestas.
Elliot, silencioso, se quedó mirando fijamente la pantalla buscando en algún lugar de la multitud su rostro, él que simplemente no encontró, se retiró y buscó su número.
-Benson - atendió enseguida.
-Cariño, ¿dónde estás?
-Acabo de dejar a Noah en la escuela y estoy a unas cuadras de la unidad, ¿por qué? ¿pasa algo?
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La Octava Carta
Fiction généraleElliot Stabler vuelve despues de siete años de no saber nada de el. Quiere recuperar a Olivia. Se han amado en secreto por mas de 12 años. El la dejo luego de asesinar a una adolescente en la Jefatura (Gena) tras un tiroteo que cobro la vida de una...
