POV NATALIA
Alba me había dicho que ese fin de semana Oli se iba a Valencia con sus padres, y yo me moría de ganas por pasar con ella unos días a solas, aunque echaba de menos a esa pequeñaja cuando no estaba. El viernes fui a recoger a Alba a la galería, ya que su madre recogía a Olivia directamente en el cole y cuando salió por la puerta la cogí en volandas.
- Hola - le dije después de besarla con fuerza.
- Hola - me dijo sonriendo.
- ¿Vamos? - le di la mano.
- ¿A dónde? - me preguntó cuando echamos a andar.
- Pues, luego hacemos lo que quieras Albi, pero ahora mismo me muero por llevarte a mi casa y hacerte de todo - le susurré.
- Me has leído la mente.
Llegamos a casa en unos 15 minutos y literalmente le arranqué la ropa a tirones en cuanto entramos por la puerta.
- Nat, me has roto la camisa - dijo fingiendo enfado.
- Vaya, no lo siento en absoluto - dije cogiéndola de nuevo en brazos y dejándola en la cama para terminar de desnudarla.
- Pero qué prisa tienes ¿no? - me dijo desde la cama.
- No lo sabes tú bien - acerqué a ella pero me paró con un pie - ¿qué haces?
- Pues que no voy a estar yo en bolas y tu totalmente vestida. Desnúdate - me ordenó y me puso mucho.
Me desnudé rápido y me tiré sobre ella en la cama, esta vez no opuso resistencia. Me dio la vuelta y quedó encima de mi. Me iba a hacer sufrir. Lo notaba en su mirada y su forma de acariciarme.
- Alba te veo las intenciones... - le advertí.
- ¿Yoooo?
- Si tú, no me tortures por favor... - supliqué en sus labios y ella llevó su boca a mi cuello.
- Solo un poquito - susurró y me mordió la zona.
Empezó a besarme lento, la cara, el cuello, los hombros... sus dedos rozaban mis pezones casi sin querer y yo empezaba a notar como mi entrepierna se humedecía mucho. Sus besos se encontraron con mis labios y le mordí el inferior.
- Oye, pórtate bien, que ya me has roto la camisa... - me dijo y yo me reí.
Empezó a besarme un pecho, lamía la aureola de mi pezón y dejó un mordisco suave en el que me hizo gritar. Ella sonrió con sus dientes aún atrapándolo. Me iba a matar. Con una de sus manos separó un poco mis piernas y acomodó una de las suyas entre ellas, generando un contacto en mi centro que me hizo gemir.
- Me estás poniendo perdida Nat... - me dijo rozando su muslo con mi entrepierna.
- Alba te estás pasando... - le dije entre suspiros.
- ¿Qué dices? Si acabo de empezar.
De golpe metió dos de sus dedos en mi interior y yo arqueé la espalda. Me embistió despacio dos veces pero de golpe se levantó y yo gruñí.
- Alba por dios... - dije incorporándome en la cama.
- ¿Qué pasa? - se llevó sus dos dedos a su entrepierna y empezó a acariciarse ella. Mi temperatura corporal subió 5 grados de golpe. La miraba fijamente mientras ella estaba apoyada en la pared de mi habitación acariciándose y mordiéndose el labio.
Me levanté de la cama y me acerqué a ella pero me paró con una mano.
- Quieta ahí guapa - ordenó.
- Pero ¿qué pretendes?
- Volverte loca.
- Tarde, yo ya venía así de fábrica...
- Pues más - dijo y soltó un gemido causado por sus propias caricias sobre su clítoris.
- Déjame a mi Alba, yo te lo hago mejor... - me puso a mil verla acariciarse y me acerqué a su cuello por su lado izquierdo y le mordí el lóbulo de la oreja ante lo que ella volvió a gemir y me abrazó dándome un beso apasionado.
- Túmbate - me exigió.
- Estás muy mandona tú ¿no?...
- Para una vez que lo estoy, déjame disfrutar. Túmbate - dijo de nuevo y obedecí - Abre las piernas - me mordí el labio y las abrí apoyando los pies sobre la cama.
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Todo o nada // Albalia
FanfictionAlba y Natalia se conocen y se atraen al instante. Después de una sesión de sexo furtivo en el baño de una discoteca, el destino querrá qu evuelvan a encontrarse, pero Alba oculta algo que Natalia descubrirá abruptamente y que cambiará sus vidas par...
