Que me escuchen

9.6K 368 34
                                        

POV NATALIA

El viernes por la tarde llegué a Madrid y salí corriendo a coger un taxi para ir a casa y avisé a Alba de que ya iba para allí.

- ¡Alba! ¡He llegado!

- ¡Estoy en la habitación!

Dejé las cosas en la entrada y me dirigí rápido a la habitación. Me encontré a Alba totalmente desnuda, tumbada de costado con la cabeza apoyada en la mano izquierda.

- ¿Qué tal el vuelo? - me dijo como si nada.

- Largo, muy largo - dije acercándome a la cama y se movió gateando hasta que quedó a la altura de mis pantalones.

- Creo que esto no te va a hacer falta - se puso sobre sus rodillas desabrochando mis pantalones y dejó un mordisco en mi labio inferior mientras yo intentaba deshacerme de los vaqueros.

- Joder Alba... - dije en un gemido ahogado fruto de la excitación.

- Y esto tampoco - dijo metiendo la mano dentro de mi camiseta y quitándomela antes de dejar un beso húmedo entre mis pechos y quitarme el sujetador.

Después se sentó en medio de la cama y me miró mordiéndose el labio.

- ¿Vienes? - me acerqué a ella rápido y me lancé a besarla, haciendo que cayera sobre el colchón.

- Dios no sabes cómo necesito esto Alba... - dije mientras Alba se deshacía torpemente de mis bragas para que quedara desnuda.

- Pégate a mi Nat, pégate - me suplicó y yo me deje caer sobre su cuerpo haciendo que nuestros centros coincidieran de nuevo, después de tanto tiempo. Parecía que se necesitasen más que nosotras mismas...

Mientras nos besábamos nuestras entrepiernas se iban chocando, creando una fricción que cada vez nos iba mojando más. No tardé mucho en bajar una mano por el cuerpo de Alba hasta que mis dedos rozaron su clítoris y ella gimió mi nombre. Empecé a moverlos en círculos de una forma rápida, la verdad es que quería hacer que se corriera en el menos tiempo posible. Mis dedos cada vez se movían más rápido ayudados por la huedad de Alba, que iba en aumento. Me ayudé de mis manos para abrirle las piernas a Alba y así tener un acceso más directo a ella. La besé rápido y mientras lo hacía llevé 3 dedos a su entrada haciendo que me mordiera el labio de nuevo y yo los introduje rápidamente.

- Joder... sigue Natalia, fóllame rápido por favor... - y eso hice. La follé como si fuera la primera vez, o la última. Como si el mundo fuera a acabarse en unos minutos. Como si tuviera que ganar la medalla olímpica... movía mis dedos tan rápido que apenas podía verlos. Alba cada vez gritaba más y más alto - Dios.... ¡AAAAH JODER! - gritó incorporándose y vi que estaba a punto de correrse así que me lancé a sus labios y la bese con furia mientras mis dedos se impregnaban en los fluidos de Alba, que se deshizo en un orgasmo intenso y tremendamente sonoro...

- Madre mía Alba... te han tenido que escuchar los vecinos - dije sonriendo antes de besarla.

- Que me escuchen - dijo dándome la vuelta y quedado ella encima - igual aprenden algo...- dijo poniendo una sonrisa pícara y lanzándose a besarme.

Alba me besaba con furia, me mordía y succionaba los labios mientras sus manos acariciaban mis pechos y mi torso. Yo no aguantaba más, la necesitaba ya.

- Alba... se buena - dije suplicando para que no me hiciera sufrir, y ella levantó la mirada hacia mis ojos.

- Tranquila, no voy a torturarte - dijo mordiénose el labio antes de empezar a besar la piel que rodeaba mi obmligo.

Todo o nada // AlbaliaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora