¿Quién es él? Su nombre es Zarek, un chico terco hasta la médula y un cascarrabias nato. ¿Te atreves a leer su historia?
Portada hecha por @Jazmin_0610 Gracias por la portada 🤍
Segundo puesto en los premios Sunrise Awards Winter Edition 2019 en la...
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—¿Por qué pones esa cara de susto Rafal? —pregunto sin saber nada.
—¿Qué haces con eso? — ¿Con que? ¿Por qué nunca me responden a lo que les pregunto?
—Te he explicado antes lo que he visto, y tú no me has hecho el menor caso —le digo sinceramente —he visto una silueta con un bastón —le repito lo que le había comentado antes de llegar al porche de la casa y perderse dentro de la cabaña —si empezarais a tomar enserio lo que digo y veo, iríamos por mejor camino que este —este solo atina a asentir.
—¿Ahora me puedes decir de donde lo has sacado? Has ido allí, ¿verdad? —No respondo a sus dos preguntas y para él ya le he dado una —. ¡Mierda Zarek! ¿Qué has visto? — ¿Por qué pone tanto interés en saberlo?
—Tranquilízate —repito lo que siempre me dicen a mí —, no he visto a nadie, me he encontrado este bastón insignificante.
—¿Insignificante? —repite esa palabra con los ojos bien abiertos —. No te estás dando cuenta de la reliquia que tienes delante de ti, en tu poder ahora mismo.
—¿Te estas volviendo loco? No digas tantas estupideces —Rafal resopla, y sin hacerme caso, sigue hablando.
—¿Te puedes callar y dejar que te explique? Así nunca acabamos.
—Esta bien, me callare. Habla de una vez.
—Eso que mantienes como si fuera un tesoro, el cual piensas que te robaría, le pertenece a tu padre, e suyo en su totalidad. No creo que sea casualidad que lo tengas en tus manos hora mismo.
—¿De mi padre? —Tartamudeo y me cuesta pronunciar esas palabras — ¿Mi verdadero padre? ¿Biológico? —rueda los ojos y bufa. Pienso que todo el mundo que habla conmigo pierde la paciencia enseguida.
—Efectivamente, tu padre biológico. Y el único que puede portarlo de un lugar a otro, ese es él — ¿Quiere decir que mi verdadero padre ha estado rondando esta cabaña? ¿Por qué no se ha mostrado? ¿No me quiere ver? ¿De qué se esconde? ¿De qué tiene miedo? ¿Mi madre también está? —. Deja descansar a esa locomotora a la cual llamas cerebro.
—No he estado pensando en nada —miento como un bellaco.
—Te salía humo de las orejas de lo veloz que iba la maquinaria en tu cerebro —Rafal ríe tras decir las palabras y yo no puedo estar serio ante a tal situación.
—¿Puedes dejarme tranquilo? Tengo miles de preguntas para hacer, y mientras pasa más en tiempo, se me van aglomerando de tantas que hay.
—Si puedo las responderé y escuchare cada una de ellas, pero no aquí, tendremos que ir a un sitio más resguardado de las personas cotillas —no sabía de qué estaba hablando hasta que veo una cabellera azul, Eunika.
Esta vez sí que no me quedaría callado.
—¿Se te ha perdido algo? —me dirijo a ella directamente. Ella no pone cara de sorpresa, seguramente porque se esperaba una reacción así de parte mía. Sin embargo, pone una sonrisa que me da algo de escalofríos.