Una puñalada.

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Nadie se lo creía. Nadie se lo esperaba. Lord Voldemort yacía muerto a los pies de Ronald Weasley.

- ¡Lo hemos conseguido! - gritó Ron con entusiasmo y orgullo.

Hermione y Ginny sonrieron con amplitud y corrieron a abrazar al pelirrojo.

- ¡Lo has conseguido, Ron! - chillaron ellas, que no cabían en sí de alegría.

Pero la felicidad poco dura en casa de los Malfoy. Bellatrix colocó un cuchillo sobre el cuello de Narcisa y la inmovilizó desde atrás.

- Draco, cariño - murmuró la Lestrange sonriendo, con aquellos dientes amarillos faltos en calcio.

- Bella, por favor, no le hagas daño a mi madre... - suplicó el rubio, que adoraba a la mujer que lo creó más que a nadie en el mundo.

- Suelta la varita y coge un puñal, Draco - pidió Bellatrix. El chico obedeció temblando - Bien. Ese pelirrojo inútil ha asesinado al Señor Tenebroso pero somos muchos mortífagos, que podremos seguir lo que él empezó. Del asesino nos encargaremos luego, primero hay que limpiar esta sala de sangre sucias inmundas.

Draco y Hermione se miraron. El miedo invadía el rostro de ambos.

Pero a Draco se le ocurrió una idea. Se acercó a Hermione y rozó la hoja del puñal con su vientre, haciéndola sangrar.

- ¿Lento o rápido, tía Bella? - preguntó Draco, que sentía inmensa culpabilidad en cada poro de su piel por el corte de la chica.

Bellatrix sonrió, orgullosa de su sobrino, y relajó el puñal que sostenía casi al roce del cuello de su hermana.

- Lento.

- La varita, Hermione - susurró Draco mientras provocaba otro corte en el vientre de ella.

- No... no la tengo... - susurró Hermione llorando por el dolor, tanto físico como psicológico.

Mierda, su plan. ¿Y ahora qué coño hacía?

- ¿Y si la matamos más tarde?

- Draco, o muere esa zorra o muere tu madre. Te doy a escoger.

Draco tragó saliva. Mierda, mierda, mierda. Miró a Ron buscando ayuda, pero los mortífagos les habían quitado las varitas a todos. Joder. O Hermione o su madre...

- ¿Por qué me iba a importar más una sangre sucia que mi madre? - preguntó Draco, siguiéndole el juego.

- Desde el principio supimos que no tienes la sangre fría, Draquito. Solo eres un niño mimado y creído. Quiero ver con mis propios ojos como te cargas a esa muggle.

Hermione agarró con fuerza la muñeca de Draco. Miedo. Tenían miedo. Todos en aquella habitación tenían miedo. Hasta Bellatrix, que la poca cordura que le quedaba sufría al pensar que tendría que llevar a la muerte a su hermana.

- No vas a matarla, Bellatrix - comentó Draco, aparentando tranquilidad y soltando el puñal.

- ¿Qué no? - rio ella. Le dolería matarla, pero estaba dispuesta a hacerlo. Por Lord Voldemort.

- Bellatrix, por favor. Ser hijo de muggles no tiene nada de ma...

Pero ella no le dejó acabar la frase. Se acercó a él y hundió la punta del cuchillo en su pecho.

- ¿Qué has dicho? - gritó, fuera de sí.

- BELLATRIX - exclamó Narcisa, alejando a su hermana del rubio - MI HIJO.

Draco veía todo nublado. Nos distinguía las voces, tan solo escuchaba su entrecortada respiración que tanto le costaba realizar. Todo giraba. Intentó apoyarse en algo, pero no encontraba nada. Terminó en el suelo, rodeado de gente peleando. A nadie le dio tiempo a pararse a ayudarlo ya que los amenazaban por todos lados.

Una media hora más tarde, abrió los ojos. Estaba en su cama. Se levantó con brusquedad y se llevó una mano al pecho, gimiendo de dolor. Contempló a Pansy, que estaba sentada en una silla a su lado.

- ¿Pansy?

- ¡Draco! Menos mal que estás bien - dijo ella llenándole la cara de besos - Conseguí escabullirme entre la gente y te traje hasta aquí. Por suerte, el puñal no llegó a ningún órgano y te he curado con un simple Episkey. De todas formas, has perdido mucha sangre...

- Pansy... ¿qué son esos gritos?

- Abajo, están luchando.

- Qué... No... Pansy, tenemos que ir.

- Estás muy débil. Tu madre me dijo que te cuidara.

- Pansy, tenemos que ir.

- La de veces que hemos estado ahí los dos - comentó ella señalando a la cama y guiñándole un ojo.

- Pansy... Tienes que olvidarte ya de mí, lo digo por tu salud.

- Creía que el único obstáculo era Hermione.

- Y lo sigue siendo.

- Draco... Hermione... Hermione... No ha sobrevivido.

Solos tú y yo.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora