Presa del pánico Juliana a penas se las arregla para mantener el aire en sus pulmones mientras la corriente las arrastra golpeándolas contra diversos objetos, sus intentos de tocar el fondo con los pies e impulsarse hacia arriba son totalmente infructuosos lo cual va llenándola de desesperación y si no se abandona a ese sentimiento, es solamente por la mano de Valentina aferrando la suya con una ansiedad similar; oye como su compañera manotea y boquea de cuando en cuando buscando aire con desesperación y cada vez que puede, Juliana la impulsa arriba para ayudarla, pero aquello no puede durar para siempre.
Juliana saca la cabeza levemente y toma una bocanada de aire antes de que aquel torbellino la jale de nuevo hacia abajo, repite el procedimiento un par de veces hasta que en una de ellas el agua la golpea con fuerza contra una tubería del techo, soportando el dolor en su cabeza, la chica logra asirse del tubo con fuerza, al momento siguiente siente la tensión en su mano al frenar no solo su fuerza de movimiento, sino la de Valentina a quien jala haciendo acopio de todas sus fuerzas.
¡Sujétate! - ordena cuando la saca a flote. La pobre parpadea al mismo tiempo que extiende los brazos varias veces intentando asirse al metal, hasta que lo consigue y se aferra a él con ambas manos.
¿Dónde está Mateo? -inquiere entre jadeos.
No tengo idea- responde Juliana tosiendo levemente, para luego mirar a todos lados- ¡Por allí!
¡¿Mateo?!-
No, una salida -lo dice señalando unas escaleras aproximadamente a diez metros de ellas- ahora... ¿Como llegamos hasta allí? -Valentina la mira completamente aterrorizada, es evidente que quiere decir algo más pero una repentina crecida de la corriente agua las toma por sorpresa. Juliana consigue afianzarse al tubo, Valentina no tiene la misma suerte.
¡¡Ju!!- sin pensar, Juliana se suelta y se impulsa con la corriente, desesperada por alcanzar a Valentina, contra la que choca segundos después. Quiere decirle que la tiene, que no la soltará, pero si abre la boca está segura de ahogarse. Haciendo un esfuerzo descomunal Juliana levanta la vista a tiempo de ver la saliente del cubo de las escaleras y logra asirse de una parte del muro, el agua la golpea inmisericordiosamente mientras ella hace todo el esfuerzo posible para remolcarse y remolcar a Val fuera de la corriente, siente a la chica aferrarse a su espalda como los niños pequeños hacen cuando sus padres los cargan al caminar y de pronto tiene la certeza de que no puede dejarla morir, por lo que se esfuerza doblemente para avanzar hasta que logra impulsarse fuera del raudal principal que discurre por el pasillo para luego impulsarse, asirse de la escalera y por fin poner un pie en el peldaño. La chica prácticamente carga a Valentina por las escaleras hasta subir al siguiente nivel, donde se desploma entre toses.
Val- masculla luego de varios segundos-val...
Aqui- masculla ella tomando su mano mientras intenta volver a respirar con normalidad-pens...e que moririíamos
Yo sé-dice ella conteniendo el tono de su voz- pero no te librarás tan fácil de mi-dicho esto la besa, sus labios fríos la reciben torpemente, pero sin tardanza-vamos, hay que buscar a Mateo.
¿Creees que lo haya logrado?-inquiere la chica. Juliana lo duda seriamente, no recuerda haber visto una probable salida o algo así, pero al mirar a Val se da cuenta de que es una información que de momento debe mantener para sí misma.
Es posible-dice escuetamente antes de levantarse, aunque de inmediato debe volver a sentarse.
¿Jul? -inquiere Valentina acercándose a ella con preocupación. Juliana respira hondo, pero todo da vueltas, la fatiga de nadar contra corriente después de días de desgaste físico y una comida poco copiosa parecen querer pasar factura.
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Cinco días
Fanfiction¿Cuántos días se necesita para enamorarse de una extraña? Las vidas de Juliana y Valentina caen en picada, hasta que sin saberlo, sus destinos se entelazan sobre el mar bravío previo a la tormenta ofreciéndoles una última salida. ¿Tendrá su amor la...
