Amenazas y sospechas

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Se separan cuando no les queda más opción y se miran. Juliana se muerde el labio nerviosamente, ha intentado decírselo todo con un beso, por eso aguarda expectante, necesita saber que Valentina ha captado el mensaje.

Lo siento -murmura un momento después, cuando ella no habla- quería besarte pero no así, quería que fuera un beso feliz no... -le seca suavemente una lágrima que escurre por su mejilla- no así.

No importa -Juliana siente como la chica acaricia su mejilla y cierra los ojos al contacto- he querido besarte desde hace algún tiempo...

Val, han pasado menos de cinco días desde que te conocí ¿Desde cuándo querías besarme? -para alivio de la chica Valdés, Valentina sonríe y el peso entre ellas parece aligerarse.

Lo sé, es sólo que... -Val sonríe- tú sabes...

¿Yo sé? –

Me gustas -dice Valentina al fin y por un momento, los problemas en la vida de Juliana parecen difuminarse, por un momento sólo existe esa confesión.

También me gustas -admite la chica con una sonrisa – si no ¿Por qué crees que accedí a esta dichosa cena?

Sólo hay algo que no entiendo -Juliana la mira con un sentimiento de intranquilidad.

¿Sí...? –

¿A qué le tienes miedo? -La chica suspira- ¿Qué hace tu padre? ¿Por qué siempre estás mirando a todos lados, discretamente? ¿Por qué temes tanto que me encuentre?

Lo siento-dice con verdadera pesadumbre- no puedo contestar eso

¿Porqué no? Estamos solas -es cierto, basta con que Juliana eche una ojeada alrededor para confirmarlo; no hay nadie más en cubierta ¿Quién saldría con el frío que hace? - ¿Temes que el chino venga?

No, él me vio partir con Andy- afirma -no esperará que llegue a dormir.

Andy ... -Juliana mira como la chica sopesa sus palabras.

Créeme -dice- es mejor así.

¿Lo conoces de antes, a Andy me refiero? –

Algo así –

¿Algo así? –

Yo no lo conocía, el chino... él lo conoce –

¿Son amigos o algo así? –

No –

¿Entonces? –

Es mejor que no lo sepas –

Oye -Valentina busca su mirada cuando Juls intenta apartarse- ¿Es tan malo?

¿Por qué estamos hablando del chino y de un tipo que no pinta nada en esta historia? -inquiere Juliana a su vez- escucha Val, todo lo que necesitas saber del chino es que no debe saber de ti, todo lo que necesitas saber de Andy es que no me importa como me importas tú ¿Está bien?

¿Ahora decides lo que necesito saber? -inquiere ella y Juliana suspira cuando detecta el tono dolido de su voz.

Por favor -pide -no me hagas esto; Val, eres lo único lindo que ha llegado a mi vida en años, en muchos años, yo sé que quieres saberlo, pero no quiero perderte, por favor...

Pero quiero conocerte -replica ella- quiero saber porqué tus ojos siempre están tristes y cómo arreglarlo- Juliana contiene la respiración cuando Val le acaricia el cabello y la mira directamente a los ojos- ¿Es tan difícil de comprender?

No, pero ponte en mi lugar, por favor -pide tomando sus manos -si tuvieras algo precioso, algo infinitamente lindo, algo que significa para ti cosas que nunca habías sentido antes ¿Lo pondrías al alcance de quien pueda hacerle daño?

Cinco díasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora