Capítulo 20

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POV Jhon
Abro los ojos. ¿Qué pasó? Varios recuerdos vienen a mi mente. Manuel volvió. Isabela lo durmió. Celeste…

Jhon: ¡Celeste!

Celeste: ¡Jhon! – se lanzó sobre mí y me besó –. ¡Despertaste!

Jhon: ¿Estás bien?

Celeste: si, no me hizo daño.

Jhon: ¿Y Manuel?

Celeste: en otra habitación cuidando a Manuel. No sabes lo que nos inventamos para que nos dieran dos habitaciones.

Jhon: ¿No ha habido resistencias?

Celeste: no. Aunque resistencias da água no nos vendrían mal. Necesitamos mantener a Manuel dormido el mayor tiempo que podamos. Hasta que Isabela recuerde todo.

Jhon: ¿Entonces ella si es Bia?

Celeste: todo apunta a que sí. Aunque su corazón cada vez se rompe y se oscurece a una velocidad menor. Hace rato la escuché toser.

Jhon: es el corazón.

Celeste: debemos romper ese hechizo.

Jhon: ¿Y si hace lo mismo que tú?

Celeste: ya lo intentó. Luna da água es más poderosa que Nina.

Jhon: ¿Y qué haremos?

Celeste: por ahora descansar. Debes recuperarte totalmente.

Jhon: quiero ver a Manuel.

Celeste: no Jhon.

Jhon: es mi amigo.

Suspiró y asintió.

POV Celeste
Entramos en la habitación de Isabela y Manuel. Ella estaba en el suelo inconsciente.

Celeste: ¡Isabela!

Los dos corrimos y la acostamos junto a Manuel. Pero algo sucedió. Ambos comenzaron a hacerse daño. Y el collar de Isabela brillaba casi igual que su anillo.

La alejamos de él y la llevamos a nuestra habitación.

Jhon: ¿Qué sucedió?

Celeste: debieron ser sus poderes. Manuel está en modo elemental y ella tiene poderes da água. Supongo que eso fue lo que pasó.

Jhon: pudo soportarlo.

Celeste: eso solamente aumenta las probabilidades.

Jhon: Isabela es Bia da água. ¿Cuándo va a recordar todo?

Celeste: no lo sé. Pero debe hacerlo antes de que ese dije se vuelva negro en su totalidad.

POV Matteo
Me despierto y la luz me deslumbra. Estoy en mi habitación. Me levanto. Luna ya debe de estar afuera del Reino. Espero y no le haya pasado nada.

Luna: aprendiz de caballero – dijo llegando –. Sabía que lo serías.

Matteo: gran maestra – me arrodillé frente a ella –, ¿A qué debo el honor?

Luna: deja las formalidades.

Matteo: me enseñaron que siempre debo ser así con mis superiores. Aunque sean un año menor que yo.

Rió.

Luna: ¿Qué te hace pensar eso?

Matteo: disculpe, mi insolencia.

Volvió a reír. Tiene una linda sonrisa.

Luna: dime Luna cuando estemos solos como ahora.

Los Cuatro ElementosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora