Martes 02 de enero
Desperté en una clínica sin la más leve sospecha de lo que había sucedió, era como si todo hubiera sido un sueño, miraba a todos lados sin poder entender porque habían tantos aparatos conectados a mí, me costaba mucho mover mi cuerpo, y lo que me alarmó aun más fue ver mi vientre plano. Comencé a desesperarme a tal punto que alarmé a la enfermera, los aparatos comenzaron a sonar, y vi que entró una mujer de blanco, inyectó algo en el suero, y quedé profundamente dormida.
De pronto en medio de mi sueño comencé a recordarlo todo.
Aquella noche estaba muy emocionada, por fin me reencontraría con Thomas, por fin intentaríamos que todo saliera como antes, necesitaba que él me perdonara, necesitaba amarlo y que me ame, necesitaba sentir sus besos, sus caricias, tocarlo, y de tanto divagar no había notado que Cecil, aún no llegaba, pensé que se quedaría con su novio así que no hice mayor drama con eso, pues tenía resguardo policial las veinticuatro horas del día.
Me acosté como de costumbre, y quedé dormida casi de inmediato, pero en medio de la noche unos ruidos me despertaron, cuando abrí los ojos, me topé con el rostro desfigurado de un hombre, quizás quemado por algún incendio, era realmente horrible, intenté gritar pero me tapó la boca de inmediato con un trapo, el olor penetró mis fosas nasales, era tan fuerte aquello que llegó hasta mi cerebro provocándome además de náuseas que quedara inconsciente.
Cuando desperté estaba en una habitación oscura, tenía en la boca un trapo que se amarraba en mi nuca, me era imposible hablar, las manos y pies atadas con una misma soga, sólo podía ver a través de una rendija en la puerta una tenue luz, definitivamente estaba en un sótano, ya que aquella puerta estaba subiendo unos quince o veinte escalones, noté que había otra puerta, quizás un baño, habían cañerías que sonaban probablemente cada vez que alguien usaba el agua, y olía a moho, sentía algo de frío, el ambiente era húmedo y oscuro. No tenía idea cuanto tiempo llevaba en aquel lugar, y estaba completamente asustada, oía voces pero no podía reconocer a nadie.
De pronto escuché que alguien abría la puerta, cerré los ojos simulando seguir dormida, pude sentir como bajaban uno a uno los peldaños, hasta llegar a mí, aquella persona desprendía un olor, extraño, fétido, luego supe que era una mujer cuando habló, me dio un par de palmadas en el rostro intentando despertarme.
-¡Niña…niña! Despierta ya – me dijo – debes de comer.-
Lentamente abrí los ojos, tenía algo de temor, pero no podía fingir eternamente estar dormida, necesitaba respuestas.
-Prométeme que no gritarás –me dijo mientras desamarraba el trapo en mi boca y yo solo asentí con la cabeza.
-¿Dónde estoy?- le pregunté, me sorprendió ver que ella no ocultaba su rostro de mi, para ser una secuestradora, debía ocultar su identidad, a menos que…
-Eso no importa niña, tienes que comer, el patrón lo ha ordenado- ella hablaba en ingles pero se notaba que no era su idioma nativo, sus rasgos eran latinos.
-¿Quien es el patrón?- volví a preguntar.
-Eso lo sabrás a su debido tiempo, anda come que me ha hecho comprar buena comida para ti.- insistió.
-No tengo hambre señora… - le dije intentando saber su nombre.
-Puedes llamarme Tita.- me dijo amablemente- ahora abre la boca.
-No quiero señora gracias.- insistí.
-Mira niña a mi me pagan para tenerte alimentada, sino el patrón se va a molestar mucho.
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ASI PASA CUANDO SUCEDE
Literatura FemininaObra Registrada #1410072282478 Safe Creative - Asi pasa cuando sucede Inscripción de autoría a nombre de Debbie Heidi TAssara Chirinos de SAldaña NO COPIES SE ORIGINAL Laura es una muchacha, responsable, trabajadora, soñadora,y algo patosa, conoce...
