Al despertar, me di cuenta que yo me encontraba abrazando a Mina. Me levante con cuidado para hacer el desayuno y luego irme a rendir el examen, espero salir con una alta calificación o todo se irá a la mierda y no podré evitarlo. Luego que terminé el examen iré a ver a Eunbi, y después le diré a Mina para salir a tomar un helado.
Cuando salí del hotel, tome un taxi para llegar rápido a la escuela y poder hablar con la profesora. Para que pueda rendir sola y sin ningún molesto ruido, siempre rendía de esa manera y siempre salía bien. Por mis notas y mi madre puedo decidir eso. Es cansador ser vista como la futura presidenta, pero también es lindo que te vean como una presidenta. Suele mantenerme fuerte para seguir con lo que quiero y más por ver que mucha gente me apoya, pero también me siento presionada no quiero arruinarlo todo.
—¿Cuánto es? —el señor empezó a negar.
—Para la hija de una política es gratis. —negué con mi cabeza.
—Por favor. —agarré un poco de dinero y se lo entregue —Gracias. —se lo entregue y me baje rápido del auto para salir corriendo buscando a la profesora y poder hacer lo que ya pensaba hacer. Puede hacerlo y encontré a la profesora y se lo pedí. Rendiré con la directora en diez minutos. Pero justo sonó mi celular —Hola. —dije agitada.
—Hola Nayeon, quería desearte suerte y sabía que un mensaje no iba a ser una buena idea. —sonreí al escuchar la voz de Mina —Sé que saldrás bien y... —se detuvo un momento —Gracias por el desayuno. —sonreí al escucharla.
—Gracias Mina. —en ese momento llego la directora —Nos vemos Mina... —colgué la llamada y entre a la oficina de la directora.
—Muy bien señorita Im, el examen es de dos paginas y quiero que lo hagas bien, tienes ocho minutos más, así que los aprovechas bien, no te apures, sé que puedes. —asintió y me dejo sola en la oficina.
En ese momento, solté un suspiro y empecé a leer el examen, coloque mi nombre y mi curso. Debería comenzar ya y dejar de pensar. Sé que lo haré bien y podré irme a estudiar en Japón y poder manejar la fortuna Im, y darle la parte correspondiente a Joo y a Eunbi, la parte que siempre le negaron. Pero esta vez no, tendrán lo que les corresponde.
—Deja de pensar Im... —mi mente esta jugándome una mala partida y tengo que hacerlo bien. Deje de pensar en todo y pensé en mi examen...
...
Llegué a mi departamento y al abrir la puerta vi a Mina allí con un pastel con forma de conejo. Sonreí al verla, pero me puse triste enseguida.
—¿Qué paso? —dejo el pastel de lado y se acercó a mí —¿Saliste mal? —asentí con la mirada baja —Lo siento. —me abrazó y me dio un beso en la mejilla —Lo siento Nayeon, nunca debí hacer esto. —me separé de ella.
—Es una broma. —me dio un golpe y sonreí —Lo siento mucho. —coloque mis manos en sus mejillas —Quería jugar contigo. —Mina hizo un puchero y no dude ni un segundo en besar sus hermosos labios.
—Somos amigas. —dijo sonriendo y coloco sus manos en mi nuca —Necesitas un premio. —ambas sonreímos y nos dimos un beso —Nayeon... —llamo y me separé de sus labios —¿Quieres ser mi novia? —no sabía que responder, le prometí a Eunbi que no tendría novia. Pero es Mina y me siento especial con ella a mi lado, pero tengo la promesa que le hice a Eunbi y no sé qué hacer. Mina es buena y Eunbi es mi hermana —No es necesario que digas que sí, solo no... —la interrumpí.
—Sí. —respondí rápido.
—¿Qué? —dijo sorprendida y sonreí.
—Si quiero ser tu novia. —ambas nos abrazamos para luego darnos en un beso en los labios —¿Y ahora? —dije ni bien nos separamos.
