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"- Después de la muerte solo queda el olvido, fantasmita -"
...
El hombre de traje soltó una sonora carcajada que rompió el silencio. Sus ojos me miraban desorbitados y no paraba de reír
- ¡lo hice! – exclamó – ¡al fin lo conseguí! –
Apreté los dientes y disparé hacia él. El hombre logró escapar por pocos segundos
- Eres un monstruo – dije
- ¡Mírate! – gritó con repudio – ¡Tú eres el monstruo! –
Apreté mis puños y levanté mi mano para dispararle de nuevo. La energía ardió en mi mano, pero antes de poder disparar mi mano fue enrollada por una cadena. Giré de inmediato viendo al hombre que hace pocos momentos había estado encadenado en el suelo. Levanté mi otra mano dispuesta a romper aquella cadena, pero en un segundo mi otra mano se vio atrapada. Esta vez el pelinegro sostenía el otro extremo sujetando mi muñeca.
Traté de soltarme sin conseguirlo mientras mi cuerpo ardía en llamas
- Convertirse en un fantasma y atacar a la gente, es parte de mala educación, hija – dijo el hombre haciendo una enorme fuerza para sujetarme
- ¡Tenemos que detenerla! – gritó el ojiazul
- ¡Tenemos que traerla de vuelta! – contrapuso el hombre
- ¡tenemos que salir de aquí! – gritó la mujer de traje azul mientras sostenía a su esposo – ¡es demasiado peligrosa! –
- ¡solo está asustada! – gritó la chica de ropas negras
- ¡¿y qué quieres que hagamos?! ¡¿cantarle una canción de cuna?! – exclamó el hombre de traje naranja
Me movía con toda mi fuerza para tratar de liberarme y acabar con aquellos monstruos, mientras todos me sujetaban con fuerza
- ¡Es demasiado tarde! – exclamó el peli plata - Ahora es como ellos ...-
Aumenté mi fuerza y mi energía cubrió aquellas cadenas, las enrollé aún más a mis manos y tiré de ellas lanzando lejos a quienes las sostenían.
- ¡Déjenme! – ordené
Bajé del aire buscando al hombre de traje y lo hallé tras un muro, levanté el pedazo de escombro manipulando la energía que salía de mis manos, y le miré fijamente. El hombre gateaba en reversa mientras yo me acercaba a él.
- ¡Detente! – exclamó – ¡detente! –
- Eso mismo te pedía yo ... - dije cargando mis manos y acercándome más a él