La adrelina recorre mis venas con frenesí, mientras corro completamente a oscuras. No sé cuando llevo haciéndolo desde que escapé del Santuario, pudo pasar una hora, media o tan solo quince minutos, pero no me detengo a descansar. Tropiezo con una raíz por tercera vez consecutiva y caigo al suelo bruscamente.
-¡Carajo!
Me pongo en pie, retornando la carrera nuevamente. Hoy hay luna, pero no es suficiente para correr esquivando obstáculos en el bosque. Apenas y puedo discernir los árboles y no estamparme contra uno.
A pesar de las veces que he caído, concidero que la suerte me acompaña. He logrado escapar de ese infierno sin morir (algo golpeada debido a los tipos que asesiné) en el intento. Además no me he encontrado con ningún caminante aún.
Empuño con fuerza el cuchillo que me proporcionó Sherry en el santuario, infundiendome fuerza para seguir.
La adrenalina mezclada en mis venas, me da las fuerzas para seguir, además de que me evita pensar en el dolor de los golpes, y de mis articulaciones que se siente pesadas de tanto correr.
En medio de la penumbra, logro discernir un bulto con forma humanoide, pero no a suficiente tiempo, ya que termino chocando con él.
Caigo sobre la forma humanoide, y cuando lo escucho gruñir y su olor pudrefacto entra en mi fosas nasales, sé que es un caminante.
Rápidamente, el muerto trata de acercarse a mi cuello para morderme, pero se lo impido clavando el cuchillo en su cráneo.
El sonido de más gruñidos, suena cercano, por lo que me pongo de pie alerta ante la amenaza que suponen los caminantes que se acercan.
Estoy en desventaja, no puedo ver casi nada, solo cuento con un cuchillo y, no sé cuántos caminantes pueden ser.
En este momento ansío tener mi hacha conmigo, mi fiel y inseparable arma me ha acompañado casi desde el inicio de toda esta mierda apocalíptica. Sin embargo, me la han arrebatado, ahora es propiedad de los salvadores.
Sin esperar a que los caminantes lleguen hasta mi posición, renuevo mi carrera.
Pasan minutos o quiza horas, cuando me decido a descansar, es demasiado arriesgado seguir en medio de esta oscuridad. Sé que quedé que me vería con mi padre hoy, pero él tendrá que entender el riesgo que implica seguir de esta manera.
Termino trepando a un árbol, con bastante dificultad, mientras espero a que amanezca.
♦♥♦
Ni bien había amanecido, cuando reanudé mi caminata. No había podido dormir en toda la noche, pensando en si de alguna manera los Salvadores me encontraban sería mi fin. Volver al Santuario significa aceptar las represalias por haber escapado, por no hablar de que tendría que cumplir mi palabra con Negan.
Y yo no iba permitir convertirme en la esposa del hombre que mató a mis amigos aquél fatídico día en que nos emboscaron.
El pecho se me encoje al pensar en Maggie Grenne, aquella mujer que ha estado para mí desde que la conocí, que se ha convertido en algo más que una amiga, quién me abrazó de una manera tan maternal que hace que recuerde a mi madre, y no precisamente de como murió, sino, de los buenos recuerdos que tengo de ella.
Pero ahora Maggie ha muerto, al igual que su esposo, y dicho sea de paso, su bebé. Se han ido de mi lado dejando un vacío tan grande y arrollador, que cada vez que recuerdo todo lo que ha pasado, un frío estremecedor se adueña de toda mi alma, y un vacío se apodera de mi pecho.
Y también está Carl, le había prometido que huiría de Negan, que volvería a su lado, y no pienso romper esa promesa. Lo que más deseo es volver al lado del castaño, de ese chico que me hace sentir tantas cosas inexplicables del que estoy enamorada.
ESTÁS LEYENDO
Lucha Incansable(LCDH2)
FanfictionDesde la aparición de Negan nuestro grupo a sufrido mucho. Mi relación con Samanta, la hija Daryl se ha visto complicada debido a que Negan se la a llevado como rehén al igual que su padre Daryl Dixon. La distancia es dolorosa al igual que la incert...
