Permaneció largo rato recostada en la hierba, en el exacto lugar donde la había dejado Chouji. A su lado se encontraba la caja color púrpura en la cual habían estado los ponqués de chocolate, vacía. Suspiró. Una vez más había complicado las cosas, pensaba que quizá Shikamaru tuviera razón, y hubiera algo en ella que atrajera solo problemas. Uno tras otro, sin darle descanso.
Cerró los ojos, preguntándose que sucedería a continuación. Que ocurriría con su amistad ¿Hablarían? O él simplemente lo ignoraría y dejaría pasar el asunto. Probablemente hiciera eso, Shikamaru no era muy bueno con las confrontaciones, Ino sabía, que no le gustaban tampoco. Él prefería lo simple y poco complicado. Todo aquello que no fuera "problemático" y ella en ese instante lo era. Todo el asunto lo era, sus sentimientos eran un problema y los estúpidos pensamientos que no debiera tener sobre su amigo.
—¡Idiota frente de marquesina! —bufó— ¡Estúpido Chouji! ¿Por qué seguí sus consejos? ¿Qué saben ellos de todas formas? Nada.
Sin embargo y por más que quisiera culpar a sus amigos, sabía que la única culpable de todo había sido ella. Nadie la había obligado a hacerlo, ella lo había hecho deliberadamente por si sola.
Entonces una sombra se cernió sobre ella, alguien se había inclinado cubriéndole el sol. Lentamente abrió los ojos y se incorporó, molesta por la intromisión de quien quiera que fuera.
—¡Quítate! ¿Quieres? —rezongó, entonces lo vio. Shikamaru era quien se encontraba parado junto a ella, con las manos en los bolsillos y la cabeza levemente ladeada. Observándola con curiosidad—. ¡Oh! Eres tú...
—Ajá —dijo el chico, aún contemplándola con aquella extraña mirada de curiosidad.
—¿Qué quieres? —lo cuestionó, Ino. Volviendo a recostarse y cerrando una vez más los ojos. Quizá si actuara como él, si lo ignorara y dejara descansar sus párpados al volver a mirar Shikamaru desaparecería.
—Hablar contigo —ella no se movió, ni abrió los ojos.
—Estoy ocupada —él negó con la cabeza.
—Vamos, Ino —pidió apesadumbrado—. No me compliques las cosas.
—Pues, si soy tan problemática vete —una vez más estuvo segura de oírlo suspirar.
—Se lo que estás haciendo, deja de alejarme —ella frunció el entrecejo. Abriendo los ojos.
—Oh, de repente te vuelves perceptivo —espetó sarcásticamente, examinando todo el tiempo las facciones de él en busca de una respuesta. En los labios de él se dibujó una leve mueca de tristeza.
—Ino... deja de actuar como una niña caprichosa —su tono de voz cansado.
—No estoy actuando como una niña caprichosa —aunque por dentro estaba segura de estar actuando como una completa tonta.
—Si lo estás haciendo —y sin decir más se sentó junto a ella. Ino rápidamente se incorporó quedando también sentada, con las piernas cruzadas.
—¿Qué haces? —lo cuestionó intentando simular tranquilidad, mas su voz la traicionó al sonar más aguda de lo que habitualmente debería.
—Me quedaré aquí, realmente no me molesta —comentó— es mejor que volver con mi problemática madre.
—¡No! Vete —él negó con la cabeza. Entonces sacó un pequeño papelito doblado, de color púrpura. Era el molde de papel que ella había usado para cocinar el ponqué.
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Últimos suspiros
FanfictionHola a todos! ¿Cómo están? Espero que bien. Acá yo de regreso con una nueva historia shikaino que realmente espero les guste.
