Cuarenta y dos

10.9K 1K 339
                                        

- Y -

Hace un día hermoso. La mañana había comenzado gris, pero a eso de casi medio día las nubes permitieron que algunos rayos de sol penetraran entre sus espesas capas y ahora hace un clima agradable.

Agradable para una persona que tuviera aire acondicionado porque conduciendo la basura con ruedas de Betzy siento que estoy dentro de una olla a presión.

- Debimos haber salido en el deportivo – me quejo.

- No seas gruñón – me regaña Jimin bajando un poco mi cubrebocas - ¿Mejor?

Asiento volviendo a respirar un poco de aire fresco. Esa cosa me estaba ahogando – Gracias.

No entiendo cómo es que a Jimin le sigue gustando tanto esta porquería. Cuando le sugerí ir a comer fuera, específicamente en uno de los lagos menos concurridos de la ciudad, se emocionó tanto que inmediatamente me comentó que extrañaba mucho salir en Betzy, ¡Justo cuando pensaba que por fin podría deshacerme de ella!

Miro a Jimin fugazmente para volver a concentrarme en la carretera. Debido a todo lo que pasó ahora tiene que llevar su cara cubierta igual que yo, o al menos hasta un par de días - ¿No sientes calor? Salir así me está matando.

- No – ríe peleando con su cabello gracias al huracán de viento que entra por la ventanilla – La brisa es agradable y allá tiene que serlo mucho más.

Para mí la brisa es una mierda mientras no sea fría como me gusta.

- Cualquier lugar es agradable mientras estés tú.

Puedo notar por el espejo lateral cómo la cara de Jimin se enciende a pesar de estar cubierta por el cubrebocas y estoy a punto de decir algo sobre aquello, cuando una voz me interrumpe – ¡Mi hermanito se ha enamorado!

Las dos personas sentadas en la parte de atrás ríen descolocados ganándose una mirada asesina de mi parte a través del retrovisor – Taehyung, ya casi olvidaba que estabas aquí.

- Jamás te perdonaré que quisieras salir sin mí. Ya llevo meses en esta ciudad y no conozco nada más allá de edificios, casas y asfalto.

- Dicen que el lago es hermoso; yo tampoco he ido. De hecho, tampoco conozco muchas cosas de Seúl – comenta Jimin girándose por el asiento de copiloto – Jungkook solo me llevaba a batallas de rap.

- Al menos algo bueno nació de eso, ¿no? – dice Kook con cierta picardía.

- Sí – responde Jimin acariciando mi mano sobre la palanca de cambios – Tienes razón.

- Quiero vomitar.

- Taehyung – digo de forma serena – ¿Quieres que te recuerde lo que dijiste cuando estabas borracho?

- Me encanta como se ven juntos – dice colocando sus manos sobre la de Jimin y por lo tanto, sobre la mía – Los quiero a todos.

- Taehyung... – le llama Jungkook para susúrrale – Deberíamos dejarles solos.

- ¡Al fin alguien que piensa!

- Ni lo pienses, por mí que hagan lo que quieran mientras me lleven ahí – alega cruzándose de brazos en su lugar.

- Si tanto querías visitar el lago pudiste habérmelo dicho. Soy tu amigo, pude llevarte ahí antes.

Echo un vistazo rápido a la cara de mi hermano luego de ser llamado amigo otra vez y vuelvo a concentrarme en conducir. Siento un poco de lástima por él.

- Sí...

- ¿¡Y por qué a mí nunca me llevaste!? – reclama Jimin enojado.

- Porque tampoco nunca lo pediste.

EMPTY FAME | YOONMINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora