*En la parte anterior*
Luego de lanzarle una mirada de malicia, a un Harry que ahora estaba entre divertido y nervioso, crucé la puerta y le cerré, sabiendo que esa conversación podría haber significado algo más que un encuentro casual. Solté la perilla y caminé por los pasillos, haciendo una lista de las cosas que desde a partir de ahora van a cambiar…
Capítulo 26: Un “pequeño” cambio – Parte 2
Narra ______:
Luego de todo el día de trabajo con Sam, a la cual no le conté lo de Harry, se hiso la hora de irme, pero como no pensaba ni acercarme a Styles le pedí a Sam que le avise, a lo cual accedió.
Rápidamente fui a buscar mi bolso y me cambié para ir a la sesión fotográfica, tal como lo había planeado. Guardé todo y tratando de que nadie me viera, salí y fui hasta mi auto para ya poder partir y no llegar tarde.
Luego de repetir mi rutina de ir al lugar, subir ascensor y que Marla me guíe, ante mis ojos apareció el estudio, con mi madre posando con un veraniego vestido de flores, y Jane a un lado en una silla con jeans y una remera con inscripciones, concentrada en su celular.
Xx: Hola señorita Ross-me saludó Lucía acercándose- las ropas ya están en su camarín
Asentí y sin saludar a nadie, ya que parecían ocupados, me dirigí a cambiarme. Esta vez me tocaron unas medias rotas, un short blanco, una musculosa negra con inscripciones blancas que dejaba ver mi panza, unas botas bajas blancas y varios accesorios. Mientras me lo ponía recordé mis cicatrices, que en realidad eran finas líneas rojizas, y la del brazo era historia. Cuando salí, me maquillaron, tenía los ojos con sombra negra y los labios en natural. Pasé a posar, y mi madre seguramente estaba en el camarín ya que no estaba a la vista.
*3 horas después*
Una vez llegó a hora de irnos me preparé con lo que había traído para ir a bailar y cuando junté todo en el bolso que dejaría aquí, salí del camarín. Lo primero que vi , fue a los asistentes ordenando, a Felipe tomando algo que no llegué a distinguir, mientras miraba la ciudad por el ventanal; y justo donde la había encontrado, Jane en la silla con su teléfono. Había estado todo el tiempo en el mismo lugar con su teléfono, seguramente ya había terminado su sesión y me esperaba. Me acerqué a ella y me paré en frente, pero cuando vi que no me miraba decidí llamar su atención.
______: Hola –saludé-
Ella levantó la vista de su teléfono, el cual la había traído entretenida por las últimas tres horas, y se paró.
Jane: Pues veo que leíste mi mensaje -sonrió-
______: Exacto, ¿está bien? –pregunté dudosa-
Jane: Claro que sí –me aseguró emocionada- iré a cambiarme y nos vamos –me guiñó un ojo-
Luego de eso corrió a su camarín, pero antes de llegar los gritos de Felipe la detuvieron.
Felipe: ¡Jane! ¡Recuerda venir temprano mañana!
Jane: No me importa lo que me diga viejo mediocre de cuatro ojos, yo hago lo que se me da la gana-desafió para luego entrar y cerrar de un portazo-
Felipe miró con algo de… ¿dolor?, por donde recién Jane se había esfumado; pero luego acomodó las gafas que se le resbalaban por la nariz y se dio vuelta otra vez.
Xx: Hola mi amor
Me di vuelta rápidamente por el pequeño susto, y vi a mi madre con jeans y una blusa y botas verde agua.