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Cuando la nostalgia deja de un lado los imposibles, es más sereno el desapego,
Es muchísimo más difícil encontrar la nostalgia en un momento anhelado, más no vivido,
o la ilusión de presenciar un acto maravilloso, de sentirse querido,
No de las reminiscencias del pasado, absurdos hechos que se fueron quedando atrás, en el pantano de la amnesia, en la imperceptible decadencia del tiempo.
Yo con las evidencias en las manos trabajo con las trampas que me ha generado el tiempo, la inconstancia y tantas ilusiones fallidas,
He buscado encontrarme con una señal que me avise de un paro emocional,
El papel que no he logrado jugar,
El paro que con desenfreno necesito, pero soy obstinada como el tren que parte y parte del mismo lugar esperando que cambie su destino,
Tengo ganas de prevalecer pero no me alcanza la fé, me desmorono de a poquitos y sin embargo sigo aquí parada, con descansos, con intermitencia,
Sigo increíblemente sola en esta lucha, considerando que los cambios no solo dependen de mi, apostándole a un amor quizás fallido, a un olvido momentáneo, le sigo apostando a lo que yo creí real, aunque sola siga inventando entre sueños, la rutina que yo esperaría vivir,
Entonces me levanto pensativa y taciturna, increíblemente vacía, esperando un solo milagro.

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A Z U LHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora