Pequeños escritos.
A veces siento una pequeña gotita de inspiración que toca mi mente, hay veces mi inspiración viene de todos lados,y no viene de ninguno.
¿Has visto una mariposa agonizando? Así se sentía ella aquella noche, dos alas que no servían para volar. Un alma que no cantaba y sólo producía gritos de dolor. Un amanecer que nunca llegaba, una mirada apagada, una sonrisa ya muerta.
¿Has visto una mariposa morir? Yo si, jamás la volví a ver a ella sonreír, dejo de creer en ella. Y eso es peor que perder las alas, caminar la vida sin esperanzas. Fui triste verla perder sus sueños, observarla caminar su destino con el alma dañada. Así era ella, aprendio a tener alas pero jamás creyó que podía volar.
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