Pequeños escritos.
A veces siento una pequeña gotita de inspiración que toca mi mente, hay veces mi inspiración viene de todos lados,y no viene de ninguno.
Creo que no soy la única que a veces siente tener el pasado y males atorados en la garganta, de esos días donde uno siente en el alma una melancolía. Nadie sabe el peso del dolor ajeno, pero el mío a veces me tiene en el suelo.
Y sinceramente sólo quiero gritarle al presente que se equivoca, que hasta en tus labios había mentiras.¿Por qué no las debería de tener el destino? Que hasta en la piel hay pecado, y la mía sigue siendo una droga que se evapora con el tiempo, que se esparce por los aires.
A veces me dan ganas de ser parte de la oscuridad, fundirme con la noche y sólo ser reflejo de mi mirada divisando las estrellas. Ser como la noche; salvaje y nostálgica. Yo no vengo a ser el dulce de tus días, porque hasta la vida es amarga.
Ni tus sueños más lindos, porque las locuras nacemos en los insomnios. Porque me toco a mi solita ser valiente, ser producto de mis miedos y depresiones. Salir de ahí a base de fracaso, de aprender que la vida son etapas y yo debo caminar con una sonrisa en el alma.
Y no cargo con un arco iris en la sonrisa, las obras de arte tenemos inmensidad en la mirada. Y al final la una vida bonita no lleva solo días buenos, tiene días tristes para saber que si algo nace en el corazón es porqué lo merecemos.
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