Pequeños escritos.
A veces siento una pequeña gotita de inspiración que toca mi mente, hay veces mi inspiración viene de todos lados,y no viene de ninguno.
No recuerdo cómo se llama, olvide su mirada, olvide su sonrisa, olvide su aroma, olvide el tono de su voz, olvide la forma de sus ojos. Quizá lo olvide en una de las tantas noches que le lloré, en los mil y un vaso de alcohol en los que me ahogue, Quizá lo olvide en algún amanecer frío con la cama vacía, Quizá lo olvide en una de las tantas tardes que reí, Y él... Él no estaba ahí. Quizá lo olvide en uno de los tantos días que precedieron a su partida, en cada atardecer, en cada anochecer, Lo olvidé... Olvide todo rastro de él. Mi cuerpo intenta olvidarlo, borrar cada risa en medio de la nada, olvidar su forma de mirar, su forma de expresar su sentir, mi memoria intenta olvidarlo, olvidar cada sentido que su tacto estallo en mi ser, olvidar cada beso provocativo, cada caricia y cada mirada que me insinuaba a pecar. Aún recuerdo cómo se llama y por mí bien debo olvidarlo, debo seguir... Debo continuar, así como él lo hizo sin mi, olvidando cada noche hasta el amanecer, ahora sin mi. Debo olvidar su nombre y todo lo que con ello arrastra, olvidar que pasó, que en algún sitio sucedió y tras cada recuerdo decir "no recuerdo cómo se llama".
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