3. CAPITULO 13.

74 9 8
                                        

El tiempo había pasado volando, las cosas entre Hyoga y Shun iban mejorando ya podían hablar sin tener que usar el truco de las trufas.

Shun: Ya te dije que no quiero que crezcas.- reprocho al rubio.

Hyoga: ¿Porqué?.- preguntó extrañado sólo su mamá le había dicho que dejara de crecer.

Shun: ¡Porqué no quiero que me dejes sólo en la escuela!.- dijo mientras lo abrazaba.

Hyoga: pero si no crezco ni avanzo tú me vas a dejar sólo y sera lo mismo.- dijo mientras reía.- además no puedes evitarlo.

Shun: Oye jamás me contaste porqué significan tanto para tí las trufas.

Hyoga: Ah... Eso.- dijo nervioso.- este... Deja te cuento.

(...)

Hace mucho tiempo.

Natasha preparaba con amor postres, a la rusa le encantaba preparar de todo tipo de postres para sus niños.

Hyoga: ¿Mami qué preparas?.- preguntó el niño de 4 años mientras veía a su mamá manchada dd chocolate.

Natasha: dile a Isaac que venga.- pidió mientras se agachaba un poco y le daba un poco de chocolate al rubio.- en cuanto vengan les explicare todo.

Hyoga salió disparado hacia donde había dejado abandona a Isaac por su parte Natasha terminaba de hacer aquel postre que dejaría al rubio encantado.

Isaac: ¿Qué es eso mamá?.- preguntó el peliverde mientras tomaba asiento en la mesa que estaba en la cocina.

Natasha: Se llama Trufas de chocolate.- dijo con una sonrisa mientras les servía en un plato un poco de ellas.- los hice con amor.

Isaac: no mami fue con chocolate.- corrigió el niño de 3 años el cual se había acabado de un bocado las trufas que le sirvieron.

Hyoga: ¡Estan riquisimas!.- exclamó el niño con la boca llena.

Natasha: ¿Qué acaso ustedes no entienden?.- preguntó la mujer mientras reía.- no hablen con la boca llena y saborenlas nadie se las va a quitar.

Hyoga e Isaac se miraron dandose cuenta de que veía la cara de un mono sin modales.

Isaac: ¡Ti mami!.- gritó mientras se robaba otra trufa.

Hyoga: Mami quiero más.- pidió el niño.

Natasha: comete dos.- dijo mientras le daba las trufas.

Isaac: ¿Y yo? ¿No hay para mí?.- preguntó mientras hacia ojitos de tlacuache aplastado.

Natasha: No, para tí no porque te robaste una.- dijo mientras lo limpiaba.

Isaac: ¡No mami sueltame!.- pidió mientras trataba de quitarse de encima a la rubia.

Natasha: ¡Un niño malo no debe ser escuchado!.- dijo en broma mientras le limpiaba las manos con una servilleta y se comía la trufa robada.

Isaac: te voy a acusar con mi papá.- dijo mientras le sacaba la lengua.

Natasha: y yo le digo que me sacaste la lengua.

Saint Seiya Academia.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora