Estaba más roja que un tomate, más roja que el color rojo. "Besa mejor que mi ex" pensé. "Que estoy pensando, apenas se su nombre" encontré los pantalones y tome 3 que me gustaron, tape mis ojos con una mano, pensando en lo que acababa de suceder. –Ni siquiera sé quién es en realidad...ni siquiera su edad se...- me dije en un susurro. –Juego futbol americano y tengo 18 años- me dijo a mi oído. Volteo más nerviosa que nunca y vi a Kalet apoyado en un estante de ropa para niña. –Idiota, casi me matas- le dije asustada. –¿Por otro beso?- me pregunto y se acercó más a mi yo intente alejarme pero había pared detrás mío, me acorralo con sus brazos y solo miraba como mi cara se iba poniendo más y más roja. Liam se rio –No, gracias. Bésate tu solito- le dije y me escabullí para salir de ese pasillo. -¡Hey! Mira lo que encontré- me gire y me dio un beso de pico, antes de que pudiese reaccionar. –No, ya enserio. Ven- me dijo y me tomo de la mano. Me llevo hasta unos extractores de leche eléctricos, tomo una caja con estos dentro –Le das leche materna ¿no?- me pregunto Kalet. –Sí, pero ¿Cómo se usan?- tome la caja y la vi. –¿Te muestro?- me dijo con una cara picara. Lo mire sin ninguna expresión y lo puse en la canasta de compras.
Fuimos hacia la caja, me pare enfrente de esta, puse la canasta encima de la mesa y saque mi cartera, pero Kalet me empujo con su cadera y pago todo. Le dieron todo en bolsas y también la carriola que había visto. Lo mire con enojo pero él me sonrió puso todas las bolsas en la carriola. Caminamos un rato mientras yo ignoraba todo lo que me decía. –Muéstrame el ticket- le dije enojada. –Nop- me respondía. –Oooh mira, estos helados me encantan, te in...- me dijo Kalet pero lo interrumpí. –Te invito uno, si me ganas tus pagas- le dije y fui corriendo a la caja. Él se quedó atónito y fue hacia mí caminando con una sonrisa. -¿Qué deseas? Damito- le dije con cara de victoria. Pedimos dos helados de vainilla en vaso. Kalet se acercó más hacia mí con la carriola. –Quédate allí, tramposo- y se paró en seco con cara triste, que hizo que mi corazón palpitara más rápido. Voltee a la caja y pague lo más rápido que pude. Salimos de la tienda y le di su helado a Kalet.
Seguimos caminado pero unos minutos después Liam se despertó llorando. –Debe tener hambre, sentémonos- nos sentamos rápidamente en una banca que estaba pegada a la pared, busque en la pañalera, pero solo encontré biberones vacíos. –Ya no tienen leche los biberones...- le comente a Kalet. – ¿Te ayudo a prepararla?- me dijo. –No le doy leche en polvo- le dije y Kalet se quedó callado, siento que no se la esperaba. –Pásame la cobija que está en mi mochila, por favor-le dije a Kalet, el me la dio y me miro. –No me veas- le dije en un susurro. Él se volteo al lado contrario por 3 minutos. En esos minutos le acomode a Liam mi pecho, que no había parado de llorar, debajo de la cobija. Liam paro de llorar y eso fue lo que le aviso a Kalet que ya podía voltear. –Cuando se me acaba la leche de los biberones le doy pecho, pero en esos momentos estoy en el autobús... la gente trata de ver a través de la cobija sin disimular- le conté seria a Kalet. El me miro angustiado –Ya no más, no lo permitiré. Tú no te preocupes- me dijo, lo mire y de nuevo me sentí como si estuviera en mi hogar.
Minutos después sentí que Liam se me resbalaba, lo agarre de nuevo. Pero la cobija se me estaba cayendo, no podía agarrar a Liam y la cobija a la vez. Ya cuando estaba por verse mi pecho Kalet me acomodo la cobija, acomode de nuevo a Liam y mire a Kalet que estaba demasiado rojo pero el miraba hacia otro lado. -¿Viste... algo?- le pregunte roja y nerviosa. El no dijo nada y siguió sin mirarme por un rato más. Al poco tiempo Liam se quedó dormido, me acomode, quite la cobija y la guarde con ayuda de Kalet de nuevo en la mochila, el seguía un poco rojo. – ¿A qué hora debes de ir a tu trabajo?- le pregunte. –A las 6:00, debemos irnos- me dijo mirando su reloj. Nos paramos y antes de que nos fuéramos le compre la blusa a Laura y a mí un abrigo parecido al de Kalet, que él lo escogió. Fuimos a su carro y vi que la lavandería ya estaba cerrada, así que tuve que llevarme la blusa de Laura "mañana se la doy" pensé. –¿Me acompañas a entrenar?- me pregunto Kalet. –Claro, solo le mando un mensaje a mi compañera de trabajo- El prendió el carro y avanzo, pero cuando saque mi celular paro en seco. -¿Qué es eso?- me pregunto Kalet con cara de asco. –Mi celular...- le digo confusa. –Primero vamos por otro, eso es un ladrillo demasiado pequeño- fuimos a una tienda de dispositivos y nos bajamos.
Entramos y Kalet tomo mi mochila, escoge y me mostro unos celulares del tamaño doble que el mío. –Mira, yo tengo este y es muy bueno ¿quieres uno así?- me dijo, mostrándome su celular. Yo le dije que si con indiferencia, fuimos a la caja. Liam se estaba despertando y yo lo arrulle un poco, cuando volví junto con Kalet el ya tenía una bolsa con cajas blancas en su interior. –Se supone que yo debía comprarlos- le dije molesta. –Te voy a cobrar, después. Pero no con dinero- dicho esto me abrió la puerta de salida y nos fuimos, ya en el carro lo mire enojada.
– ¿Con que te lo voy a pagar si no es dinero?- le dije molesta. El me mostro el ticket –Te compretodo esto- me dijo. Era una laptop, el celular, un reloj inteligente y unatableta. –Son $66,217 en total- me dijo orgulloso. -¡¿Y cómo te voy a pagartodo eso?!- le dije sin creerlo. –Tú sabrás- me dijo con una sonrisa mientras encendíael carro y avanzaba. Me estrese en el camino. –Tranquila, estas en deudaconmigo. Pero yo no te pido dinero, a mí se sobra el dinero- me dijo para queme tranquilizara.-Entonces ¿Qué quieres a cambio?- le dije. Pero él seestaciono, se acercó a mí, puso el seguro que estaba atrás de mí y me beso. Sumano bajo hacia mi pierna y la acaricio, mis latidos y el color de mi cara sehacían más intensos. –Ahora son $66,207 en total- me dijo y me beso de nuevo.Sin parar quito el seguro del carro. –Llegamos- dijo y salió del carro paraabrir su cajuela, yo me quede unos segundos atónita de lo que acababa de pasar.
ESTÁS LEYENDO
~A deuda contigo~
RomantikUna chica de 17 años, que es madre soltera. Se encuentra con un chico que cambia toda su vida con un abrir y cerrar de ojos.
