Capitulo 24.

576 18 0
                                        

"Dile, DILE" pensé. - ¿Me muestras el lugar?- le dije apenada. "Eres una estúpida, Larisa" pensé. -Nuestro lugar- me corrigió Kalet llevándome de la mano a cada parte de la casa, unas cuantas habitaciones no tenían nada. Pero yo ya sabía que poner.

-Es precioso- le dije a Kalet sentándonos en el gran sofá que tenía en una de las salas. -Todo es tuyo y de Liam- me dijo Kalet haciendo que Liam saltara en el sofá. Mientras los veía mi celular sonó, era un número desconocido pero conteste.

-¿Hola?- dije contestando la llamada. -Hola preciosa- me respondieron. Inmediatamente reconocí la voz. Era mi ex y padre de Liam. Me quede petrificada. -Quiero a mi hijo de vuelta- me dijo Edan. -Tú ya no tienes hijo desde que te fuiste huyendo de la realidad, imbécil- le dije molesta por lo que acababa de decir y Kalet me miraba. -Te veo en un mes con el juez, trae un buen abogado que al menos le dé una pequeña lucha al mío- me dijo de forma amenazadora. -¿Ahora porque lo quieres? Ni siquiera sabes su nombre, idiota- le conteste. -Es mi hijo, mujer. Es mío, así que trae a tu abogado en un mes- me dijo cada vez subiendo el tono de su voz. -No te preocupes, lo tendrá. ¿Acaso no has visto las noticias?- le dijo Kalet y Edan se quedó en silencio y un minuto después colgó.

-¿Es el padre de Liam?- me pregunto Kalet acercándose más a mí. -Si... Pero él no lo quiere, yo lo sé. Nunca lo quiso, es solo un cobarde. Es capaz de vender a Liam, todo por dinero- le dije con lágrimas en los ojos y quitándole a Liam de los brazos a Kalet. -Tranquila, él nunca lo tendrá. Te lo juro- me dijo Kalet para animarme y lo logro. -Gracias, te amo- le dije y él se puso rojo.

-Hey... ¿Cómo está la deuda?- le pregunte y el me miro. - Por todo lo que pasado... te lo dejo en $8,000- me dijo pensativo. -Me gustaría conocer tu habitación...- le dije con una sonrisa pícara. -¿Quieres conocer mi habitación o mi cama?- me pregunto Kalet levantándose. -Las dos- le dije siguiéndolo, el me tomo de la mano y me llevo a una habitación muy grande, tenía unos escalones para subir a la gran cama que tenía sábanas blancas y negras, la habitación tenía un gran ventanal y unas cortinas que se cerraban solas con un control, las cortinas eran negras, el vestidor era enorme, estaba a unos metros de la cama. -Hoy le compramos una cuna a Liam- me dijo Kalet que me llevo a un sofá que estaba en la habitación. Le di pecho a Liam y él se durmió, lo deje en el sofá y alrededor de el para que no se cayera.

Kalet estaba viendo su celular, revisando cunas por internet, yo se lo quite y lo puse en una pequeña mesa de cristal que estaba enfrente de nosotros y me monte en él. El me miro y me acaricio la espalda. -Deja le digo a mi chofer que traiga unos condones...- me dijo tomando su celular sin dejarme caer. "Ya no hace falta" pensé. El tomo su celular, pero se lo quite de nuevo y lo puse en el mismo lugar. -Bueno... al parecer no quieres ¿eh?- me dijo con una sonrisa pícara, yo no le conteste y solo lo bese. El me cargo hasta la cama y me puso con mucho cuidado en ella. Le quite la chamarra negra que tenía y su camiseta blanca dejando ver su perfecto abdomen. El me quito mi suéter rosa que tenía puesto y me quito el sostén. Me besaba mientras me quitaba el pantalón y mi pantie. Fue besando todo mi cuerpo hasta que llego a mi sexo y metió dos de sus dedos pero me besaba en mi sexo. Yo gemía mientras lo hacía y me tapaba mi cara roja. Lo acaricie del cabello, él se acercó y saco sus dedos. Yo me senté y lo acosté encima mío, mientras le quitaba el pantalón, el besaba mis mejillas por todas partes.

Tire su pantalón al piso sin ver dónde. El abrió mis piernas y se acomodó entre ellas para que sintiera su erección. Esto me hizo gemir y mi respiración empezó a agitarse, al igual la de Kalet. Me beso y se quitó el boxer, yo lo acaricie por un momento y después me mordí el labio en darle mi consentimiento a Kalet de que pasáramos a la siguiente parte. Él lo introdujo sin avisar, eso causo que diera un grito de placer, comenzó a moverse y las sabanas también.

~A deuda contigo~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora