Dedicatoria.

91 11 7
                                        

Al viento de Shilediam ,

al olor a café de su chaqueta,

al fuego alado ,

y al árbol desterrado,

por criar a un niño,

que vino del mundo del olvido.


'—Te puse Teira, porque ese es el nombre de los grandes hombres. No defraudes a la historia.

— Tham. —'

El Alma de las palabras. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora