El pasado nos define.
El presente es un regalo.
El futuro... Es incierto.
Era bien conocido que Bakugou Katsuki era un Omega, uno agresivo y que pocas veces hablaba con cualquiera de las otras castas.
Nadie sabía el porqué de su actitud, siempre fue...
Katsuki se movía ágilmente en la cocina con su delantal de color rosa, el olor que provenía de su comida era sin lugar a dudas lo mejor que había sucedido en el día.
Todos lo miraban desde la mesa en completo silencio, a petición del cenizo.
—Broom, broom, ¡Splash!... — se escuchaba desde la sala donde el niño se encontraba, en ese momento, se dieron cuenta de algo. — O-oye Baku-
— Silencio. — fue lo único que dijo para después comenzar a sacar varios platos, apagó la estufa comenzó a servir de manera tranquila. — Lavan su plato. — pronunció sin mirarlos dejándole a cada uno su comida.
Todoroki miró el objeto, todavía salía un poco de humo y no podía negarlo, olía exquisito.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
— Gracias por la comida. — dijeron los chicos al unísono mirando como Bakugou salía de la cocina. — Como sea. — se quejó mientras limpiaba los trastes que había dejado sucios.
— MaMa. — se escuchó la voz chillona del niño, quien entro al lugar dando pasitos algo intimidado por las presencias, pues lo miraban fijamente. — Ju... Juegar, MaMa. — tiro de su delantal, ocultándose de manera lenta entre sus piernas.
— Mhm. — este dejo los últimos trastes en su lugar, tomo a su hijo en brazos y salió de la cocina. — Esto sigue sin darme buena espina. — hablo el de dientes puntiagudos junto después de que el mayor hubiera dejado el lugar. — ¿A qué te refieres? —
— Kiri tiene razón... Es... Como explicarlo, ilógico que esté solo... Aquí, en un lugar en medio del bosque con su cachorro. — secundó la de tez rosada, cuidando que el Omega no los escuchara. — En cierta parte lo es, pero ¿Que tiene que ver con que estemos aquí, en el futuro? — Denki se unió a la conversación.
— No lo sé, pero Bakugou me está preocupando. — cambio de tema el pelirrojo. — Si tiene un cachorro, significa que tiene o tuvo pareja y no la veo por ningún lado, ni siquiera hay feromonas de Alfa aquí. — explicó.
— ¿Y eso es peligroso? — el bicolor hizo acto de presencia en la conversación, siendo observado por Eijirou. — Lo es, y mucho, un Omega sin Alfa puede sufrir de depresión, tendencias suicidas e incluso pueden herirse a sí mismos pensando que son los culpables. — respondió tallando su rostro.
— Pero hablamos de Bakugou. — dijo el eléctrico. — ¿Tu crees que se dejaría caer tan bajo por alguien que odia? — todos pensaron en las nuevas palabras dichas, en si, Katsuki era el Omega más fuerte que habían conocido, pero no quitaba el hecho de que casta era.
— MaMa. — se escuchó a lo lejos, los presentes guardaron total silencio, la voz del pequeño era extrañamente tranquila, no sabiendo el lío en qué su padre estaba metido. — MaMa, MaMa... — repetía el niño mientras una risita reinaba el silencioso lugar.