Lo intento. Realmente lo intento de todo. Desde flores hasta regalos.
Después de la semana de suspensión que le habian dado, ella intento hablar muchas veces con él, pero Albert siempre parecía encontra el modo de escapar de Carrie, o ignorarla o simplemente ser directo y alejarla.
Cada dia, Carrie perdía un poco más de dignidad al buscar un perdón que no debía pedir, ¿Qué mal había hecho? Ninguno, y aún así, ella esperaba estar bien con el chico rubio.
Pero la gota que había derramado el vaso paso esa misma mañana de un viernes.
Cada mañana Carrie tenía un regalo listo y un nuevo discurso para darle a su bebé. Todos habian comenzado a notar ciertas cosas anormales en la chica, su falta de sueño con bolsas más oscuras que el futuro de Edward Styles. Su piel antes bronceada, más pálida. Incluso había perdido las ganas de pintar sus uñas, cosa que Harry estaba sufriendo al ser él quien había animado a su niña a ello.
Sam habia pedido perdón inumerables veces, a lo que Payne le había exigido dejar de hacer pues no tenia que perdonarle el amar a alguien. Ed incluso habia puesto de su parte para la obra, cosa que no quería. Josh había traído cientos de pastelitos de chocolate para ella, sabiendo que era su sabor favorito, y Juliet seguía buscando el origen de la foto.
Liam, Niall y Harry eran una fieras incontrolables cuando comenzaron a notar los cambios en la joven, en si, la familia completa estaba de cabeza al ver la tristeza en la pequeña, no tan pequeña, de la familia.
—Deberías dejar que yo hablará con Albert, quizás yo podria...
—Debo hacerlo yo, Sam—interrumpió, desganada—Iré ahora mismo, mejor temprano que tarde.
—¿Quieres que vayamos contigo?—pregunto Sean.
Ella negó a su hermano y se levantó de su lugar. Tomo la caja de gomitas que había comprado, había sido lo primero que ella le había regalado a Albert, sonrió con el recuerdo del rubio escondido en la biblioteca para comer los dulces con calma.
Fue hacia donde Albert se sentaba usualmente con O'Connell, sólo que ese día y para molestia de la castaña, vio a Jessica sentada al lado del niño.
Richard fue el primero en varla, sonrió leve hacia ella, y estaba por responder a la sonrisa cuando sus ojos vieron la siguiente acción como si fuera cámara lenta.
La forma en que Albert se había dejado abrazar por la chica, y como esta acercaba sus asquerosos labios a los lasbios que una vez Carrie probó. El beso que ellos habían compartido había provocado que algo incluso más brumoso que el rechazo horrible de Albert. Su cuerpo dolió nuevamente y está vez el dolor se expandia hasta la yema de sus dedos, un escalofrío la siguió y pronto reprimio las lágrimas que querían humedecer sus ojos.
Fue hacia ahí bajo la mirada asustada de Richard y golpeó la mesa con la caja de dulces, haciendo botar al rubio lejos de la arpia.
—Escucha bien, Albert Monroe—gruño bajo—Estoy harta de rogarte que hables conmigo, hice de todo para que me permitieras sólo decirte la verdad, pero tu jamás quisiste—deslizó la caja sobre la mesa hacia él—Bien, está es mi última oportunidad y mi despedida.
Se alejo de la mesa sin ver la mirada de pánico en sus ojos azules, pero la voz de Vieira la hizo detener.
—¿Realmente esperabas que Albert se fijaria en una prostituta como tu?—sus manos formaron puños.
La escuela entera veía aquella escena en silencio, si bien, algunos creían en la inocencia de Carrie, otros no estaban de su lado. Pero todos sabían que hacer enojar a la chica no traería algo bueno. Cada uno era conciente del carácter explosivo de la chica. Pero pocas veces lo habían visto.
—Después de todo, jamás podría estar con alguien que ofrece algo más a los profesores a cambio de calificación, dime, ¿El profesor Woodley es el más nuevo?
Y si, ni siquiera Josh pudo llegar a tiempo para evitar que su prima saltará sobre la mesa y atrapara a la otra chica por el cuello, ambas rodando al suelo con un grupo de Vieira en el aire.
Esta vez no había técnicas, no había disciplina, era sólo una chica enojada con ganas de hacer llorar a otra. En su mente sólo se reproducia el beso una y otra vez.
Hasta que Ed, Richard, Sean y Josh lograron atraparla y hacerla retroceder, todos vieron sorprendidos como Jessica tenía aruñones y sangre en su labio, su cabello bien peinado ahira sólo era pelusa alborotada, y Carrie no estaba conforme. Pero recordó la terapia de tío Adam y tomo respiraciones largas, antes de calmarse, limpiar la sangre de sus propios labios y ver a Albert, sin importarle las demás miradas.
—Se acabo.
Y con esa sentencia se dio la vuelta para alejarse, sus primos y hermano detrás de ella. Arreglo su cabello con una mano temblorosa, tratando de arreglar sus pensamientos.
—Cars...—susurro Ed llegando a su lado.
Sus ojos miel fueron a su primo, haciendo que se tensara bajo esa mirada de animal salvaje. Chillo asustado cuando fue jalado a sus brazos y envuelto en ellos, un bajo sollozo sono en su pecho y el aire escapó de los pulmones del chico.
Los demás, ya junto a ellos, también se tensaron al escuchar el suave y pequeño sonido.
Por que jamás, nadie, nunca en su corta vida, habían visto a Carrie Payne llorar de eso modo. Tan lleno de dolor y humillación.
Por que era así como sabían que se sentía, ella jamás había querido a nadie fuera de la familia y menos ser humillada por sus sentimientos.
Para Sean no era extraño ese sentimiento en su hermana, ella ya lo había vivido y todavia era un misterio el por quien se había enamorado por primera vez.
—¿Quieres que lo golpee? Lo golpeare para ti, cariño—arrullo Styles, acariciando los hombros temblorosos—Haría cualquier cosa por ti, mi reina infiel.
Y logró hacerla reír, mocosa entre lágrimas.
—Limpia esos ojos que tenemos que ir a ensayar, mi amor—siguió el chico.
—A parte que la fiesta de tío Payne es el domingo, vamos a comer muchos camarones—Josh se lamio los labios comicamente.
—Y tomaremos mucho alcohol—siguió Juliet.
Payne asintió lento, alejándose de los brazos tibios, limpio sus ojos y mejillas y sonrió.
Este no era el maldito final, dolía, mucho realmente. Pero si no murió cuando Harry la rechazo, no comenzaría a morir por el rechazo de alguien a quien quería.
El amor todavía no estaba escrito en su vida.
💛 🍥 💛
No se preocupen, viene la venganza
Perdonen los errores que vean
Me alegra que les guste la historia, los ailoviu 💙
Mucho amor 💛
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El Hermoso Rollito |#4|
Teen FictionCarrie jamas fue fan del sabor vainilla Hasta que conoció a ese hermoso rollito de cabellos dorados y mirada de cordero a medio morir
