Las clases iniciaron bastante bien, todos estaban realmente emocionados, incluso quienes ni querían ir, arroba Edward.
Los maestros eran de lo mejor, las materias incluso eran más fáciles ahora.
Todo iba perfecto hasta ese quinto día. Cuando a Albert se le ocurrió un intento mas. Después de otros que salieron un poco mal.
Cualquiera se hubiera dado cuenta que la familia de su futura novia no sabía dar buenos consejos, y que sus relaciones habían iniciado de forma anormal. Y está vez, recurrió a sus futuros suegros.
Inicio el día tranquilo, Albert se levantó más temprano de lo habitual para estar en casa de los Payne antes del despertar de su amada.
Fue ahí donde Liam y Zayn le dieron una idea.
—El método de mi Li es golpear niños en el parque—bromeo Zayn viendo sonriente a su esposo.
—¿Pero eso no seria peligroso?—pregunto Albert, tomándolo como tal.
—No si no le das el golpe—siguió Liam.
—Con una pelota pequeña que que no la toque y no provoque contusiones—Zayn hizo un gesto contra su cabeza y mostró su dientes al sonreirle—Y boom, novia instantanea.
Claro que Albert si lo tomo como un consejo, y ellos no se dieron cuenta.
{💛}
Asi que, ahí estaba Albert, acompañada por Edward y Juliet. Esa mañana de un martes. La hora de deportes.
Había compartido la idea con ellos y estos habían aceptado ayudarle. Todo sería lo más tranquilo y amable posible.
—Solo debes batear en el momento en que pase Carrie y trata que la pelota llegue por donde va ella.
—Así tu te acercas por la pelota y le lanzas esa mirada de zorra buscando cliente.
Albert se sonrojo bajo las palabras de Styles. Él definitivamente no parecía una zorra buscando clientes cuando miraba a Carrie... ¿Verdad?
El chico asintió, acariciando el bate, preparándose para golpear, cuando la vio. Preciosa en esos shorts blancos deportivos y su cabello suelto al aire.
Hipnotizado a su belleza fue que casi suelta el bate, suspiró enamorado y sonrio.
—¡Ahora!
La pelota fue hacia él e impulsandose le dio a esta, lanzandola en aquella dirección, su sonrisa orgullosa se desvaneció cuando vio que la pelota no caería a un lado de Payne, sino que esta iba directo a la cabeza.
—¡Carrie!—los tres perdieron el color de sus rostros cuando escucharon el grito de Sam.
Payne había sido noqueada por la pelota. Y Albert corrió tan rápido como pudo hacia donde su futura novia estaba.
—Oh, dios...C-Carrie...—la llamo sacudiendo su hombro, pero ella seguía inconciente y el chico comenzaba a ponerse más y más nervioso.
Esto no era lo que queria. Él sólo buscaba llamar su atención, no matarla.
—¡Tenemos que llevarla a la enfermería!
Edward saco fuerza de la adrenalidad y la tomo como sacó de papas corriendo con los demás a sus espaldas. Sweeney estaba casi llorando, no quería ser viudo antes de la boda.
Entraron en la enfermería como un huracán devastador, dejando en los pasillos un desorden de condición y pánico.
La enfermera trabajo con los gritos de Sam, los gruñidos de Juliet, y la histeria de Edward y Albert.
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El Hermoso Rollito |#4|
Teen FictionCarrie jamas fue fan del sabor vainilla Hasta que conoció a ese hermoso rollito de cabellos dorados y mirada de cordero a medio morir
