¿Cómo es que jamás había visto a ese papi dulce por los pasillos?
¿Cuantos años tendrá?, ¿26?, ¿30 años?
Él había reído, encantado por el halago de su nueva alumna.
Carrie se regocijo al ser la causa de esa encantadora risa, parecía ser muy bueno aquel hombre, demaciado.
—Puede tomar asiento al lado del señor O'connell—señaló al muchacho sentado frente a Sam.
—Gracias.
Fue hacia su lugar, lanzando una que otra mirada a donde Albert trataba de esconderse.
Dejo caer su mochila y hojas sobre la mesa, riendo con el inocente susto de su rollito.
—Es un gusto tener a Carrie Payne sentada conmigo—comentó su compañero de banco.
—¿Te conozco?
—Richard O'connell—ambos se dieron un apretón de manos—Amigo fiel, y amor de tu vida, si me permites
Payne sólo sonrió, ignorando aquello dicho, para prestar atención a lo que aquel Daddy escribía en el pizarrón.
No pudo evitar desviar sus ojos hacia los pantalones apretados que dejaban a la vista los fuertes y marcados muslos de su profesor.
Sin mencionar ese maldito trasero.
¿Gordon contrata maestros o modelos?
Sintió un golpe en su nuca lo suficientemente fuerte para atraer la atención del profesor, y de sus curiosos y muy inocentes ojos a los pensamientos sucios de cierta muchachita.
—¿Pasa algo, señorita Payne?
Que Dios me ayude con ese señor, pensó la chica, evitando gritar de emoción por esa voz sexy.
—¿Qué tema estamos viendo, profesor Woodley?—pregunto, colocando su mentón sobre el dorso de sus muñecas, haciendo ver lo interesada que estaba.
Cosa que pareció gustarle al profesor, quien sonrió y dejo el plumon.
—Nosotros vemos temas variados, señorita Payne. En este momento estamos hablando algo simple, literatura—limpio sus palmas en sus pantalones y fue a su escritorio para tomar uno de los libros sobre este, enseñándolo—Hablemos sobre una de las obras de Anthony E. Rain, ¿Lo ha oido mencionar?
—Estoy familiarizada con su trabajo.
—Comentemos un poco sobre su obra más famosa; el destino de Plutón—abrió el libro en sus manos, en una página equis y chasqueo con la lengua—Señorita Vieira, ¿Qué quiso decir Anthony cuando escribió: "La maldición de tener el cielo en ti, siendo objeto de las llamas del infierno, y sollozante de placer al sentir los fuertes latigazos en tu dulce piel porcelana, ¿Vale la pena, amore"?
—Habla sobre una relación tóxica, profesor—respondió, tan segura de su respuesta, sonriendo poco, y jugando con su lápiz sobre la mesa.
—Prohibida—corrigió.
No iba a decir que aquello lo dijo por lo bajo, lo había soltado con la intención de atraer la atención.
Cosa que funcionó. Siendo el punto de atención.
—¿Mencionó algo, señorita Payne?—pregunto el profesor.
—Rain habla sobre una relación prohibida en ese libro.
—¿Cómo lo sabes?—está vez pregunta Vieira.
Tenía esa mirada retante, cosa que hizo reír a Payne.
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El Hermoso Rollito |#4|
Teen FictionCarrie jamas fue fan del sabor vainilla Hasta que conoció a ese hermoso rollito de cabellos dorados y mirada de cordero a medio morir
