Capítulo 4 | Fracaso tras Fracaso

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Lunes 8 de Octubre del 2018— 16:40.

Una sensación de frialdad recorrió su espalda, podía sentir la acidez en la punta de su boca y como el aire salía y volvía a sus pulmones, como si se despertara de algún sueño pesado, abrió los ojos y lo primero que pudo percibir fueron las noticias de la televisión, seguía vistiendo su uniforme del colegio y la luz del sol aún no desaparecía. Todo ello lo hizo percibir undejá vú.

—Guh...odio este ácido sabor.

Cuando pudo darse cuenta de en que lugar regresó, todos sus recuerdos vinieron a él.

—¡¿Qué día es?!

Girando su cabeza como loco, Dylan buscaba su celular y alReloj del tiempo, ambos objetos eran necesarios para poder salvar a María y también para verificar la utilidad de Revenir.

—Con que allí estabas.

Recogiendo al artefacto y su celular que estaban sobre y debajo de la mesa, Dylan miró la fecha del día, resultando ser el mismo día en el que María moría.

—¡Esta vez si te diré la verdad! Aunque... ¿ella recordará lo que le dije hace un momento? En ese sentido... ¿seremos amigos como antes? Tendría que probarlo...

Con dudas sobre si aún seguían reconciliado con María, Dylan caminó presuroso hacía su casa, bajó con toda la agilidad posible y tocó el timbre de este.

—¿Sí?

Sacando su cabeza, una María media somnolienta apareció, llevaba su polera azul y sus jeans negros, la misma ropa que había vestidos las dos veces pasadas. Tragando saliva y evitando sonar nervioso, Dylan suspiró.

—¿Todo bien? ¡Como siempre!

Intentando sonar confianzudo a María, Dylan dio pequeños golpecitos en el hombro de María mientras ella solo se quedaba anonadada y con una expresión seria. Eso fue más que suficiente para que Dylan percibiera que aún seguían sin hablar.

—¿Qué quieres? Vienes de la nada y actúas como si fuéramos amigos de por vida, ¿estas loco? Por favor vete de aquí o llamaré a mis padres, ¿sí?

Enojada y ahora con una mirada totalmente fría, María le dejó en claro lo que Dylan no quería creer, él no viajó al futuro en esadimensión, ella no era la misma María que la perdonó o eso era una gran posibilidad.

Eso no es suficiente...

—Pero ¿acaso no te acuerdas? ¿Lo que pasó hace unos 6 años?

Insistiendo a lo que quería creer, Dylan persistió.

—¿De qué hablas? ¿Cuándo me dejaste sola después de que mi madre muriera? No sé, no me acuerdo haber conversado con alguien en esos días, siempre estuve yo sola.

Con una respuesta que volteó por completo todas sus expectativas, Dylan no podía decir nada más, incluso si en ese momento le decía que ella podría morir, era más que probable que María no le creyera.

—N-no creo eso, ¡si hablamos! ¿Entonces cómo y por qué ahora actuamos como si nada?

—Realmente eres el peor. Incluso quieres creer que hablamos, tú me abandonaste, te fuiste a quien sabe dónde, en esa época cuando más necesitaba tu ayuda, la única persona que, aunque sea estuvo allí, fue Mateo, ¿y ahora me vienes con que tú estuviste allí? ¡LÁRGATE! ¡NO TE QUIERO VER! ¡NUNCA!

Con lágrimas en los ojos, María dio un portazo en la cara de Dylan y se fue corriendo a su casa. Dando la peor actuación posible, él solo le quedó allí unos minutos, sin decir nada, sin oír nada, con una mente en blanco, no procesaba todo lo que había pasado.

Reinicio FallidoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora