「Dimensión B」
Jueves 18 de Octubre del 2018— 18:52.
El camino fue silencioso.
La ruta que tomó el auto los hizo dirigirse hacia las afueras de la ciudad, en un lugar donde las avenidas eran trochas llenas de barro, los lugares de espacios verdes eran muy pocos, la cantidad de policías era tan poca que la delincuencia en ese sitio era muy alta.
Las casas no sobrepasaban los 2 pisos, techos de calamina, paredes de barro o de ladrillo, pero mal construido eran lo que dejó anonadado a Dylan. Las afueras de la ciudad se consideraban un punto "muerto" del imperio, donde la mayoría que vivían eran personas que llegaron de manera ilegal o también las personas que eran despojadas de todas sus pertenencias por ser acusados de "traición".
Por eso mismo, el lugar donde se estacionaron no era la diferencia. La casa que se ubicaba frente a Dylan era una simple casa de dos pisos; sin tarrajear y con vagabundos tirados cerca daba un aspecto a que este fuera un lugar lleno de drogadictos.
—Baja, si intentas correr, por acá hay unos chiquillos que pueden matar por un poco de pasta, ¿entiendes?
El líder amenazó de forma natural a Dylan, quien se quedó callado y siguió sus instrucciones.
—Bien, ustedes dos —señaló al par que apuntaba con sus armas a Dylan—. Déjenlo atado en el sótano, en un rato llegaré con una sorpresa.
Ellos asintieron y empujaron a Dylan que caminara hacia la entrada de la casa. Él caminó lentamente y entró al domicilio. Lo primero que sintió fueron unos mareos que no lo dejaban tranquilo, todo se iba de pies a cabeza, percibía como todo se iba a derrumbar hasta que de la nada, un golpe en la cabeza lo hizo reaccionar y cayó en el suelo.
—Te han dicho que avances, vamos.
Uno de los guardias fue el que lo golpeó, este era una persona calva y morena, su forma de sostener la pistola y mantenerla de pie a simple vista lo hacía ver que era alguien corpulento. El otro guardia que lo acompañaba era una persona blanca y gorda, sus movimientos torpes y agraciados hizo ver que el par de guardias no era del todo eficiente.
Sin embargo, ambos llevaban armas y eso lo era crítico para Dylan.
Levantándose del suelo, Dylan se sintió mejor y prosiguió su camino, el cual era guiado por el gordo, el cual no dejaba de voltear y mirar a Dylan, un hecho que lo fastidiaba bastante.
La entrada de la vivienda daba con la sala, la cual consistía en un par de sofás en paralelas verticales y el televisor en el medio, pegado a la pared; formando una U invertida. En medio de estos sofás, se hallaba una mesa con una botella de vino sobre esta y un florero vacío. Las paredes de las salas estaban repletas de cuadros con pinturas de paisajes que Dylan nunca había visto, desde grandes praderas y cordilleras increíbles.
A lo lejos de encontraba su cocina, aunque solo se notaba la refrigeradora, esto debido a que una pared vertical tapaba lo demás. Adicionalmente, las escaleras del segundo piso estaban al lado de la cocina y una puerta se encontraba cerca de la puerta principal.
Entretanto, el guardia gordo volteó una vez más y suspirando abrió la puerta cercana a la entrada de la casa.
—Entra rápido.
Dylan pudo ver que las escaleras no eran normales, tenían forma de espiral y en cada escalón podían caber dos personas, por lo que no tuvo dificultad al bajar. Aunque el simple hecho de ir a un sótano lo aterraba, ¿para qué lo llevarían allí? ¿Sería un tipo de tortura? ¿Qué tenía que ver『Dylan』con ellos?
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Reinicio Fallido
Science FictionTras la muerte de la mejor amiga de Dylan y la aparición de un ser extraño, él se ve envuelto en uno de los enigmas que siempre pensó era ficción. La manipulación del tiempo. A través de esta, decide cambiar la muerte de su mejor amiga y su situació...
