–¡Padrino que bonita casa!–exclamó Teddy–. ¿Podemos hacer la navidad aquí cuando sea?
Harry no estaba seguro de que contestar, se había ofrecido a cuidar a Teddy en su día libre, Andromeda y Ted estaban en una reunión de viejos amigos y pues no podían llevar a Teddy.
–No lo se.
–¡Oh padrino!–exclamó Teddy–. ¿Y mi amiga Megan? Ella siempre juega conmigo cuando va de visita.
–Aquí no vive Teddy.
–¿Por qué no?
–Tiene su casa–respondió Harry distraídamente. Necesitaba ver los papeles de Sebastian una y otra vez y no podía jugar con Teddy quien lo miraba esperando que quisiera jugar con él.
–¿Puede vivir contigo?
Harry se atragantó.
–Eh...no.
Teddy se levantó y fue a la sala a sentarse. Harry se sintió mal, actuaba como el tío viejo y aburrido y él no quería ser así.
–¡Padrino!
Harry casi se tropieza cuando corrió al pasillo y solo se sintió tonto, era Megan quien había llegado con un sobre en las las manos.
–¡Hola Teddy!–exclamó.
<<Claro–pensó Harry– a mi nadie me saluda>>
Megan le dió un beso en la mejilla y el niño la abrazó. Harry solo se recargó en el marco de la puerta.
–¿No hay beso para mi?
–Claro que no tonto.
–Mmm....
–¡Padrino no quiere jugar!–dijo Teddy.
Harry corrió a esconderse en la cocina en donde antes había estado.
–¿No quiere?
–No.
–Bueno, deja le llevo esto y juego contigo ¿sí?
Teddy asintió.
–Harry, mira lo que conseguí–dijo mostrándole el sobre–. Rolf encontró la primera parte de las hojas de información. Pero solo vienen tres locaciones.
–Bueno, es algo.
–Ajá y...¿de verdad quieres hacer el papel de padrino aburrido? ¿Por qué no dejas eso y descansas un rato?
Harry negó y abrió el sobre que Megan le había dado, ella soltó un bufido y camino a la sala en donde estaba Teddy esperando con todo el arsenal de juguetes.
Aunque estaba concentrado, Harry no pudo evitar poner atención a la conversación.
–¿Así que tienes tu casa?
–Vivo con la aburrida tía Cordelia–respondió Megan–. Prácticamente me la paso en otras casas.
–¿Que paso con la tuya?
–Se quemó.
–¡Uff! Ya se a que jugamos–dijo Teddy.
–¿A qué?
–Yo soy el principe y tu la princesa.
Megan soltó una carcajada.
–Y Harry el brujo loco y malvado.
Harry rodó los ojos y trato de no reír.
–Si...si.
–Me parece bien principe Teddy–ríe Megan.
–Suena mejor... Ed...Ed...
–¿Edward? Sí creo que sí, pero Teddy te queda mejor.
Harry hizo un enorme esfuerzo por no asomarse a ver que estaban haciendo, desearía haberlo hecho, pues admiraba la imaginación mágica de Teddy.
Pero eso se fue volando de su mente, tenía el ceño fruncido y los cabellos entre los dedos de las manos, por poco y se los arrancaba.
–Cálmate Harry–le dijo Megan.
Harry levantó la vista.
–Es que...no puedo...no puedo...
–La vas a encontrar Harry, ya sabes que yo te voy a ayudar. Ese Sebastian tiene que ser atrapado–dijo Megan.
Se sentó en la silla a un lado de Harry y le quitó los papeles.
–Pero si no descansas y tienes que lanzar hechizos, no podrás ganar.
–Muchas gracias–dijo Harry con una mueca–. ¿Y Teddy?
–De quedó dormido en el momento en que el brujo Harry era arrestado.
–Muy chistosa.
–Por cierto–dijo como si no hubiera escuchado a Harry–.¿irás a la fiesta de Luna?
Harry se quedó viendo el techo y luego volteó a ver una silla junto a él. En un momento, hace unos años, le había gritado a Remus y desde ese entonces jamas le había vuelto a hablar y ahora...él, al igual que Tonks, Sirius, Ron y sus padres, estaba muerto.
Sintió las lagrimas llegar a sus mejillas, no supo como había podido gritarle a Remus, él no quería ser padre, eso le había dicho pero...¿por qué? Teddy era muy buen niño y él...merecía ser padre y ser feliz.
–No tengo tiempo.
Se levantó de un brinco y caminó a las escaleras.
–Quédate si quieres pero yo me voy a dormir...
–¿Y ahora que mosca te pico Harry? Luna te invitó ¿recuerdas? Luna, la chica que te creyó a pesar de las dificultades y te invita a una fiesta y...¿tu no vas? ¡Estas loco!
–No quiero ir–dijo Harry arrastrando las palabras.
Megan cruzó los brazos mientras lo taladraba con la mirada.
Por un momento Harry se sintió pequeño.
–Tienes que ir, Luna es tu amiga y...
–¡Me importa un comino! Tengo que...necesito encontrar a Hermione–gritó Harry.
–Y la vas a encontrar, pero necesitas...vivir Harry–habló Megan con la voz apagada.
–No puedo, ella merece ser encontrada yo...
–Harry...
–¡No pude hacer nada por los que murieron Megan!–gritó–. ¡Teddy no tiene a sus padres por mi y yo me pelee con Remus por una tontería y ahora no puedo hablarle!
–¡Harry! Necesitas escapar de tus fantasmas o si no, jamás serás feliz.
–¿Quién dice que no?
–Yo lo digo–respondió de manera cortante.
Harry se llevó una mano al cabello, recargó el codo en el reposabrazos de la escalera.
–Hermione estará bien...
–¿Quién lo garantiza? Cho estaba demente y quien sabe quien sea ese idiota de Sebastian–reclamó Harry–. Hermione necesita...ella también merece ser feliz.
–Lo sé, pero también tú.
–¡Ya te dije que no voy a la fiesta de Luna! ¡Es una falta de respeto a Hermione!
–¿No te dará celos que Luna si viva su vida y tu no puedes?
–Por favor no seas tonta, yo jamás dije eso.
–¡Pues parece!–gritó Megan–. No te agrada que nadie sonría ni que se casen ni nada parecido. Eres egoísta Harry Potter ¿por que crees que estas tan amargado? ¿Crees que eres el único que sufre?
–¡Ya basta! No molestes ¿ya te ibas no?
Megan fingió pensarlo.
–¡Es cierto! ¡Ya me voy!–corrió por el pasillo y cerró la puerta de un portazo.
Harry se llevo las manos al cabello y en un arranque de ira golpeo el cuadro que estaba a su lado, el cual cayó y se rompió.
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Encontrarte
FanfictionHarry no ha parado de buscar a Hermione en cinco años y no parara de hacerlo. Ella podría estar en grave peligro. Harry tenía que salvarla. La guerra había terminado, Harry, ahora un auror del ministerio y no cualquiera, sino el jefe; se ha puesto...
