Recordar.

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Los cuatro meses posteriores a la partida de los Cullen fueron duramente resentidos en la residencia Swan. La tristeza y el enojo, la melancolía y la ira eran los principales sentimientos que albergaban a las mellizas.

Charlie, su padre, luchaba al máximo por comprenderlas, buscaba la forma de hacerlas sentir mejor, o al menos derribar la barrera que sus hijas había construido para con el mundo.

Era un hombre serio, tranquilo y poco complicado, había pasado parte de su vida solo, lidiando con sus emociones, sin duda se sentía afligido al no poder comprender del todo a sus hijas.

Bella siempre fue una chica seria y distante, poco expresiva. Charlie asociaba la tristeza de Bella a "el primer corazón roto". A pesar de ello, le parecía extremo como había pasado 4 meses apenas existiendo solo por un rompimiento.

Adara, en cambio, no lucía muy triste, en especial si se comparaba con su hermana. Ella se mostraba enfadada, fastidiada. Charlie tenía la teoría de que su hija y Jasper habían terminado antes de la partida de los Cullen por alguna pelea, mas no se atrevía a preguntar por miedo a desembocar un sentimiento oculto.

Revisó una vez más los reportes estudiantiles de sus hijas. Todo seguía casi igual que cuando se mudaron: las notas de Bella pasaron de ser buenas a perfectas, los profesores remarcaban lo buena estudiante que era. Adara, si bien seguía manteniendo las mismas buenas calificaciones que tenía cuando recién comenzó el curso, constantemente recibía quejas de los profesores, quien estaban hartos de los retardos, las faltas, el poco interés de la estudiante y principalmente, hartos de su comportamiento condescendiente.

Aquella mañana Charlie se levantó dispuesto a hablar seriamente con sus hijas, incluso había pensado regresarlas a vivir con su madre con tal de que estuvieran mejor.

Con Bella funcionó -o algo así-. Estaba dispuesta a salir más con sus amigos con tal de no ir a Jacksonville.

En cambio, con Adara... ni siquiera bajó a almorzar. Salió de su cuarto y corrió a la camioneta despidiéndose cuando escuchó que Bella terminaba de comer su desayuno. Tendría que postergar la conversación.

Lo que Charlie desconocía es que Adara había estado en la escalera escuchando todo. Por lo que quiso evadir el regaño esperando.

—¿Entonces saldrás mañana con Jessica? —Bella la volteó a ver solo un momento. —Escuché todo el discurso de Charlie.

Cuatro meses antes Bella se hubiera sorprendida porque su hermana llamara a Charlie por su nombre y no como papá, pero ahora no, muchas cosas habían cambiado para Adara.

Si bien todos se daban cuenta el porqué de la tristeza de Bella, Adara era un enigma, nadie comprendía la razón de su enojo.

Bella tenía la teoría de que solo era una tristeza mal canalizada. Algo relacionado con que Adara y Jasper ni siquiera pudieron terminar realmente. Jasper se había ido por el percance ocurrido en la fiesta de las mellizas, hasta donde ellas creían, en cualquier momento volvería. Adara esperaba volver a verlo y tuvo que conocer la verdad por su hermana.

"Al menos él tuvo el tacto de una ruptura limpia." Pensó recordando las palabras de Edward.

—¿Y me dejaste encargarme sola? —Adara no se inmutó, por un momento Bella creyó que no la había escuchado. —¿Quieres ir? Conmigo y con Jess.

—No, gracias, preferiría que un lobo me comiera viva... Quita esa cara, Bella, lo digo por Jessica.

Bella asintió solo una vez, haciendo de ese gesto la última interacción de las hermanas en todo el día, hasta la hora del almuerzo.

Hematoide.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora