—He visto tu rostro.
Es lo primero que sus labios agrietados dicen. Hay mugre pegada en ellos y Hermione tiene que resistirse para no hacer algo al respecto. En su cabeza las campanas de que algo esta muy mal, suenan en alarma empujando lo demás.
Un estallido ha dejado a muchos medio sordos, Hermione es una de las afectadas. Se ha arrastrado hasta un muro que sigue en pie, pedazos de roca filosa y arena se sienten como vidrio molido en sus palmas. Medio Hogwarts ahora es historia y llorarle a la roca esta de más en ese punto de la batalla.
Cuando su audición mejora lo suficiente intenta volver a la carga, pero solo da unos pasos antes de regresar al suelo, cayendo estrepitosamente junto a un cuerpo que aún se mueve. De inmediato se avalanza a su auxilio, revisa extremidades y toca el abdomen buscando heridas, ubicando la más grande en la cabeza húmeda del chico entre sus manos.
Los cabellos ebano de Theodore Nott son grises por el escombro. Su garganta se sacude bajo la piel de su cuello, quiere hablar, pero no lo consigue a la primera. Tose un poco mientras Hermione evalúa el trozo de cuero cabelludo qué se le desprendido. Sus impulsos le gritan qué mire más detalladamente para ayudarlo mejor, pero no es suficiente para vencer al miedo de ver su cráneo expuesto.
—He visto tu rostro. —balbucea de nuevo, un poco más fuerte esta vez. Hermione llora sobre él. No lo conoce bien, pero la empatia qué siente es suficiente para entristecerla.
—Me conoces.
—¿Lo hago, eh? Soy afortunado entonces. —Tose un poco y con el esfuerzo un chorro de sangre baña su frente. Hermione mira la sangre rociarlo. La herida es peor de lo que pensó en un inicio.
—Tranquilo, vas a estar bien.
—Tu rostro me da paz. —Hermione no sabe si delira, cree que si, ya qué si estuviera en condiciones, jamás en su vida habría dicho que el rostro de una sangre sucia le causaba algo. —Verte es... un regalo qué no merezco.
—No hables. El polvo empeorará todo. Solo resiste. Encontraré a alguien que... —la bruja busca a quien sea que la ayude, pero todos están ocupados sangrando, peleando o muriendo. No hay profesores cerca, ni amigos qué puedan tenderle una mano.
Están cerca de la torre derrumbada de Ravenclaw, apenas iluminados por las llamas del fuego a lo lejos.
—Ojalá fuera de día. ¿Porque siempre deben iniciar las guerras de noche, con neblina o alguna cosa siniestra qué impida una buena visibilidad?
—No lo se.
—Yo tampoco, pero lo odio.
—Nott, estas herido y el estallido me reventó los tímpanos, solo puedo arrastrarme, pero si lo intentamos ambos tal vez podamos...
—No. No quiero ir a ningún sitio. Quiero quedarme justo aquí. —El nuevo ataque de tos libera más sangre de su cabeza y esta vez impregna a Hermione. La chica reprime sus ganas de gritar de desesperación.
—Nott... —tiembla, sabiendo que en poco tiempo tendrá un cadáver en los brazos.
—Dicen que al final todo es luz, un arco de luz cegadora qué te invita a continuar al más allá, pero yo solo veo oscuridad y en el medio de eso... tú rostro. He visto tu rostro antes.
—S-soy Granger. Hermione Granger. —solloza.
—Como en esa obra de Shakespeare...
—Así es.
—Hermione Granger... he visto tu rostro en casa, eres las espigas de trigo.
—¿Qué? —la voz de Theo se va apagando, el movimiento alrededor de ambos cesa poco a poco, pero Hermione ni lo nota. Da su mayor esfuerzo para poder escucharlo.
—Hay en casa un prado de espigas de trigo, en vacaciones se doran frente al Sol mientras las observo. Ahí te veo Granger, en cada verano lejos de aquí... y eso me da paz... Quiero tener paz...
Tres semanas después, Hermione toma un rumbo distinto a la madriguera. El castillo Nott ha sido abandonado cuando el último de sus integrantes murió, pero ella no quiere entrar en la fortaleza húmeda y oscura. En vez de eso, rodea el sitio observando los campos naranjas por el atardecer, extasiandose cuando encuentra el lugar exacto, el prado de espigas de Theodore Nott.
—Tenias razón, hay paz aquí...
ESTÁS LEYENDO
Bucle *Antología*
FanfictionCompilación de Drabbles y one-shots *Dramione * Theomione * Harmione *Lunarry *Thuna
