Cuando el intento muere. (One-shot) Dramione/Romione

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El vaso medio lleno. El vaso medio lleno. El vaso medio lleno. Ver el jodido vaso medio lleno. Por que de no ver el vaso medio lleno entraría en crisis.

Ron no era un hombre de mucha profundidad, no era un charco, claro, pero tampoco un océano de pensamientos. Tenía la capacidad de hilar dos más dos y tres más tres, y eso bastaba para él. Porque quién querría sobreanalizar las cosas que podrían dañar el orgullo. Él no definitivamente y fue por ese motivo que siguió adelante con todo.

Veintiocho años era una buena edad para casarse según las condiciones estipuladas por los muggles y su cultura, la cuál jamás terminaría de entender. Si de él hubiera dependido se habría casado a los veinte. Un par de años de noviazgo con Hermione se sintieron suficiente en ese momento, pero la bruja se negó rotundamente a renunciar a las posibilidades que les brindaba esperar un poco más.

Después de la caída de Voldemort todo fue una escalada rápida para ellos. A los veintidós Harry fue ascendido como jefe de aurores, sin nepotismo de por medio obviamente, Hermione terminaba su especialización médica en San Mungo y él... bueno, George decía que la tienda de bromas no habría adquirido el renombre que poseía sin él. Lentamente Ron se convirtió en la cara al público, la representación física de la marca Sortilegios Weasley. El logo inicial quedó debajo de la imagen en movimiento de una sesión de fotos que Ginny le animó a realizar. Para cuando Ron cumplió los veinticuatro la marca de los Weasley ya era mundial. A diario enviaban cajas con toda clase de artefactos y productos que tenían el sello de garantía Weasley y una gran imagen del pelirrojo con un saco mostaza y un moño azul moteado a juego. Ridículo y llamativo.

—¿Estás listo? —Harry era uno de sus padrinos. Ron lo había sido para él en la boda con su hermana, elegirlo para la suya con Hermione reforzaría más el título.

—Bueno, eso creo.

—¿Eso crees? ¿Estás arrepintiéndote?

A los veintiséis años Hermione fue nombrada sanadora principal en el área de trastornos mágicos mentales. Con su año menos que ella Ron le propuso matrimonio por tercera vez. Al fin aceptó. Sin embargo, nada fue según la rapidez con la que esperaba. Lo que habría tardado unos cuantos meses de preparación se alargó por períodos en los que algo externo hacía que todo se retrasara. Los padres de Hermione fueron ubicados en Australia, pero devolverles la memoria fue difícil y la recuperación posterior a eso tardó meses, la castaña dedicó cincuenta por ciento de su energía y tiempo a ayudarlos y el otro cincuenta a sus pacientes e investigaciones en San Mungo. Cuando todo eso comenzó a asentarse fue convocada por el ministerio Francés luego de un ataque de terrorismo tenebroso que generó problemas mentales masivos en los sobrevivientes y afectados. Ni a ella ni a Harry los vio durante cinco meses, solo recibió cartas con sellos postales de la torre eiffel y una tarjeta de cumpleaños que recitaba algo en francés.

—¿Porqué iba a arrepentirme? —una risa nerviosa escapó de él. Harry no era el primero en preguntar. Días atrás Ginny lo hizo y una noche antes Jean Granger también. —¿Tengo cara de querer escapar o algo?

—No, no. Tal vez un poco nervioso eso es todo, sonríes algo extraño.

—Es la misma sonrisa de siempre, Harry. Aunque si te refieres a lo blancos que estan mis dientes, es porque el padre de Hermione insistió en hacerme una limpieza y blanqueamiento. Le dije que no era necesario, pero...

—Querías que estuviera contento. —terminó Harry, empujando el centro de sus lentes.

—Es mi suegro. Mamá dice que se tiene que estar siempre bien con los padres de la novia.

—Un consejo genial. Aún falta un poco para que inicie la ceremonia. ¿Vamos a tomar algo?

—Claro. Vamos, hermano.

Bucle *Antología*Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora