Una moneda con tres caras (Capítulo extra No. 2)

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POV Jaemin
Algunos años antes...

—Y entonces ¿qué?... ¿Vas a invitarla de una vez? —lancé la pregunta sin aviso previo logrando el efecto deseado en el chico de anteojos de armazón delgado, que casi se atraganta con su vaso de soda al escucharla mientras que yo no pude evitar una sonrisa traviesa.

Preparatoria. Fiesta. Muchos chicos. Música escandalosa y algo de alcohol. Todo lo que necesitan saber sobre este escenario. Jeno y yo, los mejores "amigos".

—¿De qué carajo estás hablando, Nana? —respondió Jeno entre que trataba de parar la tos provocada por el casi ahogamiento con soda. Estábamos recargados en la barra de la cocina, a veces sólo mirabamos el caos de gente por un rato antes de que me dieran ganas de "fiestear". Señalé una chica al azar de entre la multitud, aquella dinámica de indirectas estaba tomando demasiado pues al parecer, la cabezota densa de Lee Jeno no las captaba. Pero el juego era entretenido.

—Ella... la estabas viendo, me di cuenta.

—Claro que no, ni siquiera se su nombre.

—¿Entonces era ella? Te veías bastante interesado.

—No juegues, no me interesa nadie —le dio otro sorbo al vaso rojo de plástico con sencillez, parecía la verdad...

—¿Absolutamente nadie? —le di un empujón con el hombro invitándolo a hacerme una confidencia, si es que tenía alguna.

—Simplemente. Ninguna de ellas... —sus ojos sonrieron cuando las comisuras de sus labios se alzaron. Jeno podía parecer rudo y serio, y lo era a veces, pero la mayoría del tiempo era un chico dulce con cara de cachorro. Era imposible no derretirse con esa sonrisa tan linda.

—Ah, en ese caso, sí hay alguien —retiré mi mano que apuntaba a nadie en particular y volví a acomodarla sobre la barra de madera lustrada cerca de la de Jeno que mantenía la misma posición, siempre era así.

—No, no creo —tamborileó sobre la mesa un par de veces, como impaciente por algo y después de titubear finalmente vi su mano acercarse lo suficiente, para tomar la mía. Un ligero pero poderoso choque eléctrico recorrió ondeando todo mi brazo en el instante en que pude entrelazar mis dedos con los suyos. Formamos un agarre discreto pero seguro, sabiendo que ese gesto significaba más de lo que dejaba mostrar. Porque yo sabía que la gente pensaba que era extrovertido, desenvuelto, fresco y desvergonzado. Ellos no tenían idea de que en verdad era tímido con una fachada realmente encantadora.

Todos estaban en su asunto, que por el momento era bailar y flirtear, beber y divertirse. Pero Jeno y yo estábamos muy alejados de ese lugar; por lo menos yo, ya me encontraba totalmente sumergido en su maravillosa sonrisa. Lo sé, muy cursi, pero adoro serlo.

No fue sorpresa para nadie cuando así mismo tomados de la mano, confesamos a todos que éramos pareja. De nuevo estaba ahí, la tierna irresistible sonrisa de Jeno, y yo no podía ser más feliz.

No los voy a aburrir contando toda nuestra etapa de "luna de miel" porque es una larga historia con mucho romanticismo adolescente. Hormonas. Besos en un auto. Citas de fines de semana y "Sesiones de estudio" para los exámenes finales. Ya saben, esas cosas.

Algunos meses antes...

—Te amo, Jaemin —acurrucados en la cama un sábado en la mañana. Eran tiempos buenos y cada vez más escasos. Pero intentábamos ser felices, y que durara.

Esos días despertaba sintiendo los brazos de Jeno estrechándo mi cintura por detrás y cuando notaba que ya estaba despierto, se asomaba sobre mi hombro y plantaba un beso en él y luego uno en mi mejilla para finalmente posar su cabeza en mi cuello donde descansaba un rato más mientras yo cerraba mis ojos disfrutando esa sensación de irrealidad que me dejaba esa escena. Como si por algunos minutos pudiéramos desconectarnos de los problemas que sabíamos que teníamos y sencillamente volver a esa época cuando todo eran mimos y cariño.

(Missing) Puzzle Piece | | NORENMINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora