En Seúl para cumplir su sueño: Ser cantante.
La oportunidad de su vida: Los productores Jeno y Jaemin de la empresa estrella emergente del entretenimiento necesitan un solista.
El problema: J & J Entertainment parece más un total caos que la empresa...
Mirar al techo desde mi cama cuando la alarma sonó se sentía como la única cosa que quería hacer durante todo el día, cabe mencionar que no dormí ni un poco en toda la noche (en parte porque Jaemin me mantuvo ocupado gran parte de esta, si saben a lo que me refiero) y eso lo hacía aún peor.
Nana tarareaba desde la cocina igual que en las mañanas en que se sentía de buen humor, y el aroma me avisaba que cocinaba algo rico. Por fin decidí levantarme, al menos Nana no parecía sospechar nada y en realidad estaba más tranquilo que de costumbre, mi caso era el contrario.
-Buen día, bebé, me pareció verte despierto en la madrugada ¿insomnio? -me dio un pequeño beso en la mejilla en mi camino al comedor y sirvió café recién hecho en dos tazas ya dispuestas a un lado del desayuno. Jaemin disfrutaba el café, cocinar y mimarme, así que cuando hacía las tres al mismo tiempo era porque en serio estaba de buen humor. No lo estaría si supiera lo que yo ocultaba.
-Sí, algo. Te amo ¿Sabes? -mi mano se amoldó perfectamente a su cintura torneada, siempre podía sentir su abdomen ejercitado bajo su ropa holgada, y comencé un beso largo y profundo de modo que pronto sentí sus manos alrededor de mi cuello que buscaban despeinar más mi cabello. Los frutos rojos recuperaron su intensidad y el sabor inundaba mi boca, aunque una punzada de culpa proveniente de mi mente aportó una nota bastante agria.
-Lo sé, yo también te amo -dijo eso mientras yo seguía sin soltar su cintura, mejor dicho, aferrándome a ella por miedo a dejarlo ir; a pesar de todo, la sonrisa de Nana era radiante y sus labios eran ahora rojos pues yo tenía la costumbre de morderlos levemente cuando nos besábamos así.
-Te amo demasiado, en serio -dije estas palabras más para mí mismo que para él, resuelto a corregir mi desliz del día anterior. Lo duro sería confrontar a Renjun, no estaba seguro de que quisiese hacer como si nada hubiese pasado.
***
-¡Hyung! Nosotros también queremos una comida de empresa, papá me dijo que ayer usaron la tarjeta para cenar con Renjun -así nos recibió el par de adolescentes traviesos con ojos pequeñitos pero sonrisas muy grandes apenas se abrieron las puertas del ascensor en el piso de nuestro estudio como era de esperar, Jisung y Chenle se enteraban de todo lo que sucedía en esta empresa, en especial Chenle, cuyo padre Qian Kun era uno de los socios de J & J Entertainment y nuestro mayor inversionista. Prácticamente era Chenle el presidente de la empresa y lo dejábamos ser.
-'Sr. Jeno', 'Jefe Jeno', no 'hyung'. Sigo siendo su jefe.
-Hasta crees -Jisung se rió de la audacia de Chenle y yo sólo negué riendo por lo bajo.
-¿Los bebés quieren una comida de empresa? Que trabajen entonces, pequeños mimados, en vez de vagar todo el día por allí -dijo con cariño Nana haciendo el típico puchero con el que les hablaba y pellizcando sus mejillas al pasar, era difícil tomar eso como un regaño, pero ambos sabían que el tonito disfrazaba una orden real y que en verdad no querrían ver a Na Jaemin genuinamente enfadado.
-Sí, Jaemin hyung, pero ya lo prometiste -Jisung ya lo contaba como una victoria a pesar de que Nana jamás hubiera hecho tal promesa, igual, no se le podía negar nada a esos dos.
-Sí, sí, a practicar, bubus -los dos chicos hicieron una mueca cómica de desagrado ante el comportamiento excesivamente lindo de Jaemin y se fueron corriendo por el pasillo como si en vez de catorce y quince, tuvieran cuatro y cinco años.
Todo era de lo más cotidiano y tranquilo (aunque lo tranquilo con Nana no era una cotidianeidad): Recorría el pasillo junto a este apuesto chico de cabello rosado al igual que su suéter en el ya frío mes de Noviembre, hacia nuestro cómodo estudio. Hasta que el ascensor volvió a abrirse.
Como un reflejo volteé a encontrar la mirada de quien sabía que estaba buscando, necesitaba el pronóstico de la situación que pudieran darme sus ojos, y un momento a solas para aclarar las cosas. Eso era todo.
Y supe que sería mucho más complicado de lo que creí cuando el hecho de que Renjun apartara de nuevo su mirada apenado al hacer contacto con mi vista me provocara nuevamente ese sentimiento de ayer, y más violento esta vez, de modo que mi corazón se aceleró sin que pudiera hacer algo al respecto.
-Tienes las manos sudorosas y las mejillas rojas, como cuando apenas llevábamos unos días saliendo -volví mi atención a Nana que hablaba con seriedad y sencillez ¿cómo le explicaba que mi cuerpo no había reaccionado a él, sino al delgado chico de cabello castaño y hoodie rojo que acababa de llegar?
No contesté a eso, sólo intenté darle mi mejor sonrisa.
-Buenos días, mañana fría ¿no es así? -tenía la certeza de que Renjun estaba intentando con ganas mantener la conversación trivial, pero todo su lenguaje corporal indicaba incomodidad, pues al frotar sus manos acompañando sus palabras dirigía al mismo tiempo su vista levemente hacia abajo, evadiendo los ojos de ambos.
-Hablando de café, creo que es hora de que vaya por uno ¿tomo su pedido señores? -Jaemin colocó sus manos fingiendo que apuntaba en una libreta.
-¿Otro café? -reclamé medio en juego, medio preocupado por el vicio de Nana de consumir tanto café, nadie había mencionado nada sobre café.
-Sabes que sí, no empieces.
-Estoy bien -'Yo también' pronunció Renjun por lo bajo, Nana se encogió de hombros y se fue a toda prisa a pedir su tercer café de la mañana (Dios mío), pero no tenía oportunidad de discutir su exagerada ingesta de cafeína esta vez.
-Tenemos que hablar, ya -Renjun rodó los ojos y suspiró.
-Lo sé -abrí el estudio y ambos entramos cerrando la puerta tras nosotros.
Buen día!!
¿Qué les parece? No piensan que avanzo un poco lento ¿verdad? (Siempre pregunto eso, pero en realidad me preocupa).
No importa, me gusta dar un contexto amplio antes de soltar la artillería pesada, como ven.
Estoy muy emocionado al escribir este y los capítulos que siguen :D
PD: Poco más de 600 lecturas en un mes, creo que no está mal para mi primer fanfic. Gracias por seguir esta historia conmigo 😁.
Bueno, besitos y una fotito como siempre, pero esta vez es un meme ,como no. Porque sigo sin superar este momento 😂.
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