POV Jeno
Me detuve frente a la entrada de nuestro departamento. Mi cabello estaba ya seco y todo lo demás en orden, sin embargo, seguía alisando mi suéter y arreglando los mechones rubios hacía un lado o hacia otro. Sabía que debía entrar en algún momento pero ¿por qué no quería hacerlo?
Contuve la respiración uno, dos, tres segundos y la solté mientras introducía la llave en la cerradura. La acción era más o menos cotidiana: cuando llegaba a casa por mi cuenta, Nana estaba acomodado en la cama viendo televisión o el teléfono, escuchando música o las tres. Si era esta hora, probablemente estaría molesto y me ignoraría fingiendo a la vez que nada sucedía. De modo que me dirigí enseguida a la habitación viendo las luces ya apagadas; un ligero sonido metálico me paró en seco, provenía de la sala de estar.
-¿Nana? ¿No te has ido a la cama? -en el sofá la figura delgada medio envuelta en una cobija con un recipiente cilíndrico en las manos que contenía la cuchara que había hecho el ruido apenas se distinguía en la oscuridad. Me acerqué a él y encontré mi lugar a su lado abrazándole por la espalda apoyando mi barbilla en su hombro siendo inundado de una sensación cálida, supongo que era la reacción que mi cuerpo había desarrollado al sentirme en casa.
-Quise esperarte, hemos estado tan ocupados que apenas hemos podido vernos estos días -lo que en parte era verdad, y por otro lado era sólo a causa de mis excusas para ver a Renjun.
-Bueno, pues ya llegué -estreché el abrazo a la vez que plantaba un beso en su mejilla, estaba tan aliviado de que no estuviera molesto.
De pronto reparé en el recipiente de helado en sus manos ¿por qué era importante? Bueno, Jaemin es intolerante a la lactosa, nunca comía helado.
-Amor ¿qué crees que haces comiendo helado? Tú estómago lo resentir -sin querer había empezado a usar un tonito meloso que era raro en mí, era él quien lo hacía todo el tiempo.
-No te preocupes, sólo fue una cucharadita -se recargó sobre mí y nuestras caras quedaron a unos centímetros de distancia.
-¿Me das? -sin intención de comer helado realmente, tomé entre mi índice y pulgarla barbilla de Nana y probé el cremoso sabor directo de su boca un instante, pues en seguida se separó.
-Estoy realmente cansado, ya sabes, con todo lo del programa navideño y los próximos comebacks. Creo que ahora que ya llegaste, puedo irme a dormir -se puso en pie incluso antes de terminar de decir aquello, volvió a guardar el recipiente en la nevera. Lo seguí hasta allí.
Tomé su brazo para volverlo hacia mí y pronto lo aprisioné contra la barra fría en el área de la cocina, naturalmente nuestros cuerpos se amoldaban y guardaban memoria de los movimientos del otro. Lo besé esta vez con más profundidad no permitiendo que escapara. Lentamente sentí cómo dejaba de oponer resistencia.
Supe que estaba forzando las cosas, y nunca lo hacía, no era yo.
¿Qué quería obtener de estos dos chicos que se estremecían ante mi tacto? Tenía claro que parecía un animal, a veces me sentía como uno, siguiendo un instinto primario en busca del placer, sin importar que estaba engañando a la persona que amo y estaba hiriendo al dulce y pequeño Renjun, a pesar de que este no quisiera aceptarlo.
Renjun me dejaba sin duda más sediento cada vez, excitado y sin terminar. Pero esta vez planeaba terminar aunque fuera con Jaemin, al final de cuentas, era mi novio, pero no era a quien deseaba en ese momento.
La temperatura subía demasiado rápido, el ambiente carecía del aire romántico que solía haber entre nosotros dos. Tomé al chico de cabello azul desde los muslos y lo subí a la superficie lisa casi con desesperación mientras mordia sus labios con brusquedad creciente. Los jadeos no se hicieron esperar y cada vez eran más sonoros hasta convertirse en gemidos a la vez que nos deshacíamos de la ropa. Cuando enredó sus piernas alrededor de mi cintura ya sabía que era la señal para llevarlo a nuestra habitación y así lo hice.
***
Culminé mis deseos de Renjun en el interior de Jaemin, quien descansaba entre las suaves cobijas a mi lado. Veía su pecho subir y bajar con tranquilidad, recostada su cabeza sobre la almohada. Normalmente me quedaba abrazándolo durante un buen rato, pero esa vez Nana cayó rendido con su rostro enfrentando el mío, cara a cara por así decirlo pues sus párpados estaban delicadamente cerrados mientras dormía. La ternura que me provocaba verle así vino acompañada de una tortuosa culpa esta ocasión. La alejé con el débil argumento de que lo que hacía con Renjun no tenía significado alguno, pero había tenido sexo con mi pareja pensando en aquel otro chico castaño. Otra vez no podría dormir.
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(Missing) Puzzle Piece | | NORENMIN
FanfictionEn Seúl para cumplir su sueño: Ser cantante. La oportunidad de su vida: Los productores Jeno y Jaemin de la empresa estrella emergente del entretenimiento necesitan un solista. El problema: J & J Entertainment parece más un total caos que la empresa...
