Curious

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—Vamos, ya basta, Lucas llegará en cualquier momento —anuncié de nuevo mientras trataba de contener los suspiros provocados por la deliciosa sensación de la boca que recorría mi cuello succionando y besando. Cada vez me daban menos ganas de parar, pero si quería llegar a algún lugar más lejano, debía ser en un lugar donde nadie pudiera interrumpirnos y descubrirnos.

—No podemos seguir viéndonos en este lugar si quieres tener sexo conmigo en algún punto de lo que sea que tenemos aquí. Es demasiado arriesgado —avisé al chico que recientemente había teñido su cabello rubio y lo llevaba con un nuevo corte que lo hacía lucir más rudo, aunque su actitud fuera enteramente distinta. Algo me decía que algo muy malo pasaría si esto continuaba así.

—Dijiste que había ido a cenar con los demás, tenemos tiempo —reprochó sin despegar sus labios de mi piel haciéndome sentir cada una de sus palabras como una vibración exquisita.

—Jeno... Es más de media noche, además... no-no creo que Jaemin vaya a tomar bien la hora de llegada —hablaba entrecortado intentando formular ideas con fluidez pero fracasando al sentirle viajar por todo mi cuello.

—No me importa.

Me tenía cogido de la cintura con una mano, aprisionado contra la alfombra
(Es correcto, hasta allí fuimos a parar) sosteniendo su peso con su otro brazo con el fin de no aplastarme. Se negaba a soltarme a pesar de haber cedido a los besos, recargó su cabeza en mi cuello que aún conservaba pequeñas marcas de su boca y yo comencé a trazar círculos en su espalda desnuda apenas aplicando presión con las yemas de los dedos. Era demasiado agradable estar sólo así, sin hablar, sin pensar, sin oponer resistencia al deseo y siendo capaz de aspirar ese aroma suyo que estoy seguro, sería difícil de olvidar.

—Esto es en serio, ya deberías irte —repetí sin estar muy convencido, pero mi cerebro me seguía diciendo que era peligroso permanecer así por más tiempo. Jeno había llegado a mi ropa interior y jugueteaba con el elástico de mis boxers, que era la única prenda que me separaba de la desnudez; la mano del rubio se aventuraba cada vez más hacia mi entrepierna pero sólo frotaba mi miembro por encima de la tela con suavidad, como pude hice un gesto para expresar mi enojo pues el rubio hacía caso omiso a mis palabras. Aunque se sintiera un paraíso terrenal, era realmente un espejismo en el desierto.

—Claro, lo sé, lo sé —resongó Jeno finalmente librándome de la pequeña prisión que había creado alrededor de mí con su cuerpo. Al instante en que nos separamos me sentí vacío, sin saciar—. Está bien, tú ganas, te llevaré a un lugar especial la próxima vez. No sabes cuánto necesito que seas míohablaba como si esto representara poco interés para él mientras recogía su ropa desperdigada: un par de jeans ajustados y rasgados, una camiseta blanca, zapatos y el curioso suéter navideño que había ido a parar al otro lado de la sala sobre la mesa de centro.

—¿Qué clase de lugar? —a la vez que me ponía mi propia ropa preguntaba con curiosidad; porque si era un motel horroroso, no tenía la menor intención de tener sexo.

—Ya verás —fue la simple respuesta que tuve mientras el otro chico limpiaba los cristales de sus anteojos con su camiseta.

—De acuerdo...  —concluí insatisfecho.

—Sabes qué, me daré una ducha antes de irme—dijo Jeno de la nada dirigiéndose directamente al baño con una sonrisa traviesa.

—Ni se te ocurra, si llega Lucas estamos jodidos —mi mente era pánico. Lucas era un buen amigo y todo, pero no guardaba un secreto aunque quisiera.

—Deténme entonces —intenté pescarlo con un movimiento brusco, él sin embargo aceleró el paso y cerró la puerta del baño sin que pudiera evitarlo.

(Missing) Puzzle Piece | | NORENMINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora