En Seúl para cumplir su sueño: Ser cantante.
La oportunidad de su vida: Los productores Jeno y Jaemin de la empresa estrella emergente del entretenimiento necesitan un solista.
El problema: J & J Entertainment parece más un total caos que la empresa...
—¿Estoy en problemas? —la mano de Jeno seguía en mi hombro y eso me hacía pensar que estaba molesto conmigo, acababa de llegar y ya la había cagado, genial.
—¿Qué? No, sólo te necesito en el estudio justo ahora. Vamos —señaló en dirección al ascensor y lo seguí enseguida. Llevaba esta vez un suéter negro con cuello de tortuga y mangas largas arremangadas tres cuartos, pantalones y zapatos del mismo color, además de los mismos lentes de armazón delgado que en verdad le daban un toque de jefe serio, aunque en la realidad era sencillo y amable.
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Como reflejo volteé a ver mi propia vestimenta en el espejo del ascensor, una simple camisa blanca, suéter de botones, jeans rasgados y zapatillas tennis ¿Era ropa muy insípida para un cantante? Debería revisar mi closet.
El recorrido hasta el cuarto piso fue silencioso, quería decir algo, pero sólo se me ocurría 'Y... ¿qué tal las cosas?' y no quería que respondiera que mal porque su novio y él estaban peleados, él quizo echarlo del estudio y ahora probablemente se estaban aplicando la ley del hielo. Obviamente esa no era una pregunta inteligente.
—Veo que ya te estás acomodando en J & J Ent. y que conociste a algunos de los chicos, eso es bueno. Déjame decirte que la jerarquía en ésta empresa está completamente de cabeza, Chenle y Jisung parecen más presidentes que yo, y a Jaemin lo único que en verdad le interesa es componer (además de que los tiene muy mimados porque son "pequeños y adorables") así que prácticamente van y vienen a su antojo. Pero son buenos y me alegra que te dieran una cálida bienvenida, varios parecen haberse encaprichado contigo—. Jeno se rió un poco y me pareció muy curioso que la gente "se encaprichara conmigo", no suelo tener muchos amigos.
—Bueno, lo que quería decir es que te sientas como en casa, aquí casi todos nos tratamos como iguales ya que nos llevamos unos cuantos años ¿qué edad tienes tú, por cierto?
—Cumplí 22 hace unos meses.
—Genial, Jaemin y yo tenemos la misma edad. Espero que sea una buena señal —finalmente llegamos al estudio que estaba al fondo del largo pasillo alumbrado con luces claras. En el momento en que abrió la puerta, la conversación de Jeno cambió en automático de charla personal a discusión de trabajo. Era sugerente.
—La razón por la que queríamos un cantante para un sencillo pronto, es porque tenemos esta canción sin nombre que no hemos podido encajar en ningún álbum. Es una balada muy suave y ninguno de los grupos se encuentra en un concepto así por ahora, pero, Jaemin en verdad se obsesionó con ella y se la ha pasado perfeccionándola. Es por eso que sugerí buscar un nuevo artista que pudiera aportar su estilo personal a esta obra haciéndola funcionar con lo que tenemos en mente al mismo tiempo, pero no te sientas presionado —'¿Cómo no voy a sentirme presionado? ¿Y si lo arruino y a Na Jaemin se le ocurre lanzarme el equipo de producción por la cabeza?'—. Bueno, quizá si debas sentirte presionado, pero yo estaré aquí para ayudarte; al final, lo que quiero es completar esta canción, siento que le falta algo. Además del nombre, claro.
Jeno hablaba de forma tan especial de ésta canción que sentía que había algo más en el trasfondo, de inmediato mi necesidad de escucharla aumentó notablemente.
—¿Puedo escucharla? —mis palabras salieron con suavidad y curiosidad, pero Jeno se rascó un poco la cabeza.
—Hmm, Jaemin quería enseñártela, no sé si sea buena idea hacer lo contrario. Es muy celoso con... —junté mis manos a modo de ruego pero con una pequeña sonrisa traviesa, a ver si así lo convencía, un suspiro pesado salió de los labios de Jeno y por fin accedió—. Está bien, pero sólo el inicio, y que Nana no se entere de esto ¿bueno? —asentí muy feliz, empezaba a sentirme a gusto con mi nuevo jefe.
Lo vi buscar algo en los cajones del escritorio, pero removía todo y aparentemente no hallaba lo que estaba buscando, luego lo escuché murmurar 'Parece que te encanta hacerme enojar, Na Jaemin, maldito insufrible'. Después de buscar en cada rincón de los cajones, se dio por vencido.
—No tiene caso, Jaemin se llevó la USB con el demo y en mi laptop sólo tengo fragmentos de la edición, lo siento, Renjun —a pesar de que su voz denotaba cierta pena, una leve sonrisa hacía evidente que no le molestaba para nada, es más, incluso yo creía que era tierno que Jaemin celara su música como lo más sagrado. Podía entender eso.
—No hay problema... —fui interrumpido por un súbito movimiento de Jeno, que salió del estudio al tiempo que decía lo siguiente.
—Espera aquí... —la puerta se quedó entre abierta pero pues, yo me quedé en mi asiento como me indicaron. Aproveché para echar un vistazo al amplio estudio: De paredes ocre claras, techo alto con paneles en tonos rojo ladrillo y luces cálidas, piso de duela lustrosa; una combinación de colores que lo convertía en un lugar acogedor a pesar de ser muy espacioso.
Del lado en el que estaba había un par de sofás: uno individual donde me encontraba sentado y un sofá-cama. Sospechaba que quizás dormían allí seguido (o tal vez no exactamente "dormir", pero no viene al caso), también había una enorme consola de audio y el imponente equipo de producción que desde que tengo memoria soñaba con admirar de tan cerca. Del otro lado de una pared con un inmenso cristal, todo blindado a prueba de sonido, se encontraba la cabina de grabación con sus muros recubiertos con tratamiento acústico y justo en medio, el soporte que mantenía un costoso micrófono condensador profesional con su anti-pop y los cascos colgados por un lado. Me sentía embelesado ante tanta belleza, tanto que de nuevo no me di cuenta cuando Jeno regresó.
Llevaba consigo una guitarra acústica y sin pensarlo mucho se acomodó en el sofá-cama del que hable, con la guitarra en posición para comenzar a tocar—. No tengo una voz talentosa como la tuya, pero, no importa. Te mereces escuchar la canción si vas a cantarla... —dicho esto comenzó a rasgar las cuerdas con la delicadeza propia de una balada:
Como si me hubiera estado combinando con el mundo que va creciendo Sentí un vacío aún más grande, pero Ni siquiera sabía cuál parte era, O cómo era su figura Así como juntos armamos piezas dispersas...
Si bien la voz de Jeno era algo ronca y un poco ruda, las notas salían suaves y la letra me tenía más cautivado a cada línea:
Vamos juntando nuestra historia Esta pieza llenando el vacío en algún lugar de mi corazón Desde el primer momento Supe que eras tú...
Sentí algo de color subir a mis mejillas, así que me recargue sobre mis brazos en uno de los brazos del sofá, trando de ocultarlo.
Me sorprendí por aquella acción involuntaria. Pensé de nuevo en como miraba a Jeno cada vez que tenía oprtunidad, incluso en el reflejo del ascensor; ponía atención a lo que vestía y a detalles insignificantes, comenzaba a interesarme en sus pequeños gestos y la sonrisa que expresaba con sus ojos. Nunca miraba tanto a un hombre, y en realidad, nunca había deseado mirar a alguien tanto como al chico de cabello negro frente a mí. Estar con él se sentía inexplicablemente bien.
Pero no estaba bien.
Hoy hubo capítulo doble, no podía esperar mucho a publicar este, como les dije, ya viene lo bueno.
Siento que este capítulo es muy soft, amé escribirlo.
¿Qué creen que hagan Jeno y Jaemin en el sofá-cama aparte de dormir? 🤔 Tal vez nunca lo sabremos (piensen en la biblia, chicxs).