En Seúl para cumplir su sueño: Ser cantante.
La oportunidad de su vida: Los productores Jeno y Jaemin de la empresa estrella emergente del entretenimiento necesitan un solista.
El problema: J & J Entertainment parece más un total caos que la empresa...
Tenía la playera empapada en alcohol, estábamos divirtiéndonos. Eso quería creer. No era así.
Tomé mi tiempo en el baño, me daba igual que la camisa estaba irremediablemente arruinada, y aún así seguía desperdiciando las servilletas del tocador para intentar desplazar la mancha amarillenta. No, eso no iba a funcionar.
Di el suspiro más largo de mi existencia.
¿Por qué no estaba funcionando?
Y no, obviamente no me refería a la camisa ¿Por qué nada se sintió igual con Jeno hoy? Más de cinco años de relación y ésta era la primera vez que me sentía de esta forma con Jeno. Con duda.
Me repetí que estaba afectado por el alcohol, tal vez estaba adormecido, quizás Jeno estaba molesto por mi rudeza. Casi lo obligué a besarme, como si sintiera la necesidad de marcar mi territorio frente a esa cosita tierna que era Renjun.
Pero no, estaba seguro de que esta vez era distinto. 'Claro, así como era distinto cuando Jeno andaba con tal o cual persona, llegaba demasiado tarde de una fiesta, miraba más de tres segundos a cualquier chico al azar'. Cielos, soy un tóxico de mierda.
Debía tranquilizarme, en este punto no era capaz de reñirle a Jeno por "hacerme sentir diferente" así sin fundamento ni coherencia. Siempre era inocente.
Regresé dispuesto a darle mi más sinceras disculpas a ambos por ser un tremendo cabrón, sin embargo, Renjun ya no estaba. Sentí un escalofrío recorriendo mi espina, mi cuerpo quería advertirme algo. Lo sabía perfectamente.
—Jeno, amor ¿dónde está Renjun? —mis palabras salían arrastrándose de mi boca a causa de la bebida que relajaba mi lengua pero estoy seguro que eran entendibles, y Jeno no captó ni una sola. Parecía estar en otro mundo en su cabeza —Bebé, Renjun ¿se fue? —¿tan mal la había cagado? Incluso ahuyenté al castaño del lugar, ahora que lo pensaba, se veía algo molesto. Por alguna razón en serio esperaba haber sido yo quien la había cagado.
—Ah, sí, mencionó asuntos personales o algo así.
—¿Seguro? ¿No crees que se haya enojado conmigo por poner la situación incómoda?
—¿Eh? No creo, está bien.
***
La televisión iluminaba la habitación con sus tonos neón, aunque ninguno de los dos estaba viéndola realmente. Doce de la noche un viernes, a esta hora estábamos teniendo sexo en una situación promedio. Pero estaba la maldita tele y Jeno simplemente a mi lado en la cama, de brazos cruzados fingiéndo verla. Era claro, algo estaba sucediendo.
Me dediqué a observarlo mientras el pelinegro seguía ensimismado en quién sabe qué pensamientos. Llevó sus dedos a sus labios rozándolos un momento, sólo una fracción de momento. Pero esa era la confirmación que necesitaba ¿Acaso era yo? ¿También había sentido esa leve diferencia en el último beso? No, frunció el ceño como regañándose internamente cuando se dio cuenta de su gesto. Había algo oculto en su comportamiento que no quería que descubriera.
Me dejé caer sobre su hombro al tiempo que reposaba la mano en su muslo acariciando el área con cierta intranquilidad, invitándolo a salir de esa ensoñación donde estaba sumergido. No hubo respuesta, quizá era ya demasiado común para él el hecho de que su novio le hiciera cariños. Oh, no sabía que ya estábamos en esa etapa.
Algo había cambiado recientemente. Pretendía no saber que era a causa de la nueva presencia de Renjun ¿pero cómo no iba a ser eso? Y a pesar de que quería hacer otra escena y gritarle a Jeno que reaccionara de una puta vez, sencillamente seguía acariciando su pierna con el alma un poco rota. No era mi novio quien me detenía.
Sólo, no era capaz de enojarme con Renjun.
***
¿Qué necesitaba para que mi corazón volviera a latir con regularidad? ¡¿Qué era lo que nos faltaba que nos estábamos cayendo a pedazos?!
Comenzaba a divagar entre el sueño y las memorias, los recuerdos del día en que nuestro mundo dio un vuelco.
Lo único que quería en ese momento era que todo lo que sentía se ahogara en la estruendosa música, incluso mis oídos dolían por el volumen enfermarmente alto. Jeno no estaba engañándome, era yo quien me engañaba con decenas de escenarios imaginarios reproduciéndose simultáneamente en mi cabeza, sin poder acallarlos, fallando en el intento de frenarme de hacer un drama cada vez. Diablos ¿cuándo me volví tan inseguro? La cólera que sentía hacía mí mismo siempre terminaba volcada sobre mi precioso cielo, Jeno.
De pronto "algo" me sacó de la profundidad de las notas que casi se sentían como un terremoto. Era casi imperceptible, era un de hecho un "alguien", necesité bajar el volumen de la música para distinguir lo que era y lo que quería decir. Pero sabía que era exactamente lo que necesitaba.
Conocía la canción, conocía su sentimiento, más no había conocido antes una sensación igual a la que me golpeó en ese instante. Entraba por mis oídos pero llenaba todo mi ser de algo que ni siquiera voy a tratar de explicar, pues era totalmente nuevo para mí.
Abrí la puerta, y la sensación se agudizó al encontrar frente a mí al ángel más bello que mis ojos hubieran visto mientras los suyos rogaba una oportunidad.
Es gracioso, cuando acepté a Renjun en la empresa sabía que sería imposible que pasara desapercibido, irradiaba luz. Era peligroso, nunca pude aminorar su efecto en mí y cuando tuve la certeza de que para él era imposible despegar su vista de Jeno, no pude siquiera estar molesto. Es irónico, incontables ocasiones acusé al amor de mi vida de serme infiel y cuando finalmente era un hecho, tragué y pasé porque el miedo de perder al ángel y al cielo al mismo tiempo era más grande que verlos tornarse contra mí, a mis espaldas.
Hola!
Volví (otra vez), por fin con otro capítulo narrado por Jaemin. Espero que lo disfruten.
Y también quería agregar que la voz de Renjun es de verdad una de mis favoritas de todo el mundo. Es verdad que me produce una sensación hermosa que ni sé explicar, y bueno, quería reflejar eso en Nana.
De acuerdo a mi plan, publicaré unos 4 capítulos más esta semana y para fin de año concluiré finalmente este fanfic. Como he mencionado, es el primero que escribo y no saben cuanto me alegra que les esté gustando.
Todo por ahora, besos y una fotito de la hermosa sonrisa de Jeno, bye.
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