TEACHER'S PET 6

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⇮ ¿Cariño podemos vernos esta tarde en detención? Puedo sentir tu presión sanguínea subir ⇮

Horacio miraba por la ventana y de vez en cuando a su móvil, distraído y enfadado, estaba sumamente enfadado con su querido profesor, no planeaba poner ni una pizca de atención a su clase de mierda y mucho menos pensaba mirarlo.

Aquella mañana, como todas, entró primero al salón de clases de literatura, se acercó al profesor que se encontraba sentado en su escritorio mirando algunos papeles, le propusó verse esa tarde en su casa pero Viktor se negó, dando excusas como que no era un lugar seguro, pero siendo sinceros Horacio tenía un pequeño plan con maña, él quería presentarle a su padre, pero siempre eran los mismos rodeos de Volkov.

Y si, había sido una conversación de mierda y Horacio se había comportado como un completo niñito, pero él solo tenía 19 y estaba enamorado de quién no debía.

Horacio estaba totalmente consciente que era un poco peligroso presentar a su profesor como su novio, aún que... ¿Acaso eran novios?, ni siquiera lo sabía y quizás era por ello que Viktor no quería presentarse. No tenía ni la menor idea pero trataba de alejar los peores pensamientos de su mente, se autoconvencia con que quizás solo necesitaba un poco de tiempo para ordenar sus ideas.

Todos aquellos pensamientos se esfumaron cuando una bomba cayó, su mesa fue golpeada con fuerza por la palma de la mano del profesor, se sobresalto pero apesar de ello, no lo miró.

— Horacio, ¿podría, por favor, poner atención a la clase?— Preguntó en tono alto pero no gritando, con su acento ruso formal que tanto volvía loco al chiquillo.

— No tengo ganas— Respondió grosero.

Viktor no soportaba ese tipo de comportamientos en sus alumnos, si, eran algo más que alumno-profesor, pero como tal docente lo mínimo que esperaba era respeto y atención, y si la clase no era de su interés prefería que la saltarán en lugar de hacerlo enfadar.

— Pues ganas tendrás de irte a detención. Felicidades, señor Horacio, es la persona que estrenará mi sala de detención— Avisó, algunos alumnos miraban aquél enfrentamiento sorprendidos, aquella actitud no era normal en el alumno.

— No puedo, tengo compromisos con mi padre— Se excuso falsamente.

— Pues entonces, señor Horacio ¡le dirá a su padre que esta castigado y no saldrá temprano de clases!— Alzó la voz, ya un poco harto de las actitudes de su estudiante.

— Veremos— Murmuró.

— ¡No, no veremos! ¡Estás en detención hoy y se ha acabado el tema! ¡Pon atención ahora mismo!— Se alejó de él, regresando al frente de la clase— ¡Y como le vuelva a ver distraído, señor Horacio, tendré que hablar con su padre!— Amenazó.

Las clases normales ya habían terminado, pocas personas quedaban en la institución, algunos castigados y personal de limpieza principalmente.

Horacio, suspirando, se sentó donde Viktor le indicó, frente al escritorio, en aquel sucio pupitre. Aquella habitación de detención parecía cárcel, no había ventanas, no había colores ni decoraciones, la puerta mantenía una fina cortina oscura, era fría e incluso sombria porque precisamente de eso se trataba, un castigo en el que lo único que se debía hacer era estar concentrado en alguna cosa que el profesor encargado le dejará como tarea.

Viktor se acercó a él después de mirarlo desde la puerta por unos segundos, extendió su mano mostrandole la palma.

— Su móvil— Ordenó.

— Viktor, por favor— Rogó.

— Su móvil, señor Horacio— Volvió a ordenar con el volumen de voz ahora un poco alzado. Horacio le entregó lo que le pedía.

One-Shots || +18 || VOLKACIOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora