Desterrados, seres que han sido expulsados de su manada para ser condenados a la eterna soledad y si es posible la muerte. Seres que se han cansado de su destierro... Seres que se encargaran de destruir a cada manada para no ser destruidos.
La guerr...
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— ¡solo matame y acaba con mi vida!— grito la mujer, nada calmaba su lagrimeo.
Me levante fastidiara y la solté, las demás se miraron sorprendidas pero no sabían la suerte que tenían al estar atadas.
— sigan caminando— dije a Mila, el grupo siguió mientras yo miraba a la mujer.
Cuando el grupo se aparto lo suficiente, silbe. Silbe y me gire dándole la espalda a la mujer sorprendida.
— suerte...— me aleje de ella y sonreí cuando escuche a los lobos y el grito de la mujer, al llegar con el grupo todos los humanos tenían la cabeza abajo.
— en ese caso solo serán nueve—dijo Dhalia.
— Eso es suficiente— caminamos con el grupo de humanos llevándolos a nuestro refugio.
La noche había caído y al llegar al refugio entramos, las personas se estaban alistando para empezar a partir.
— Nivarna— me gire para ver a Aura.
— dime—los humanos siguieron mientras yo me quedaba esperándole.
— Para desviar a Ariana ocultaremos a nuestro grupo en las afueras de la manada de Luna menguante, no podemos acercarnos demasiado.
— Esta bien Aura, no pondré objeción alguna a tu idea.
Camine a mi tienda y aliste lo que llevaría, solo era lo necesario y luego me deshice de mis armas dejándolas en mi mochila.
Tome mi cabello y lo trence para poder dormir.
Estaba por recostarme cuando alguien entro a mi tienda.
— ¿Vlad?— él estaba cabizbajo observando sus pies.
— ¿iremos a Luna Menguante?
— si ¿sucede algo?
Él levanto la mirada.
— pertenecía a esa manada...
— Así que mataron a tu madre en ese lugar...
— Si, fue su alfa.
— Lo lamento— dije imitando dolor, cuando en realidad la situación me era graciosa.
— Cuando estuve con los cazadores escuche a la Artemisa decir que los cazadores irisan a dos zonas, luna menguante y luna creciente.
— ¿para que?— me levante de la cama caminando a él.
— Un libro.
— La artemisa está recolectando información de cada desterrado, para asegurarse de que ninguno quede vivo, por cada uno de nosotros puso un precio...
— Es una....—mordí mi labio inferior.
— Una bruja los está ayudando para averiguar cada lunar en que se escondan.