una canción y una primera vez

15 1 0
                                    

A la mañana siguiente, kaori había pedido al dragón verde que la acompañe a dar un pequeña vuelta y aunque Jae-Ha tenía cosas que hacer, la cara suplicante de ella no se pudo negar, además nunca había dicho "no" cuando se trataba de una mujer.

_ esta bien linda - sonrió mientras acariciaba su cabeza ante la encantada expresión de la joven. Y así fue como terminaron caminando por las calles de kuuto, ella quería comprar un broche de pelo, pero irremediablemente su vista se posó en anillos de compromiso que vendían, detuvo su andar para verlo en silencio, volteo a ver a Jae-Ha quien también se detuvo para ver interrogante a su compañera. A su parecer ella ya había esperado demasiado, necesitaba una respuesta coherente.

_ ¿Kaori? - alzo una ceja al ver que ella ya no se movía.

Ella negó rápido, no, no podía ser egoísta. Tenia que ser paciente, además ella sabía que él también la amaba, bastaba solo observar los detalles que él tenía para con ella, la protegía de Alan, la acompañaba aún cuando tenía cosas que hacer y casi siempre le regalaba unas flores que eran sus favoritas. Y con esa idea sonrió emocionada y tirando de él se acercó al puesto de anillos, arrastrando a su "prometido" en el acto quien soltó una risilla. Más toda diversión para a sorpresa y nerviosismo, era una indirecta muy directa.

_ ¡Mira! -le enseñó un anillo de compromiso elegante, tenía dos delfines alrededor. Y ella amaba los animales.

_ Kaori...Linda...-intentó decir algo incómodo, más ella supo leer sus pensamientos.

_ entiendo - sonrío de medio lado devolviendo el anillo sin perder la sonrisa- ¿no crees que es momento de regresar? Me dijiste que tenías hasta la tarde - y como si hubiese recordado algo el peli verde palidecio.

_ ¡Yona va a matarme! - alzó a la joven sin pedirle permiso al momento de saltar por lo cielos con ella.

Al llegar la bajó con cuidado al momento de darle un corto beso en su mejilla como despedida, y toda tristeza que la había asaltado esa mañana con respecto a ese bello anillo se disipó de ella al recibir ese gesto de parte del ex pirata. Sonrió risueña y sin poder evitarlo dio una vuelta en su mismo sitio.- mamá... ahora entiendo tus sentimientos hacia mi padre - tocó su pecho con una sonrisa. Basta solo un gesto de parte del ser amado para hacerla inmensamente feliz, estaba por irse a su habitación hasta que observó a una peli rosa sola sentanda en el pasto del jardín.

_ ¡hola Megu! - sonrío animada.

_ Hola - sonrió- hoy te vez muy animada - río bajito- ¿a que se debe tanta felicidad? - más al ver aquellos brillosos ojos, saco una conclusión- ¿Jae-Ha?.

_ si - susurró sonrrojada- cada día siento que lo quiero todavía más.

_ ¿entonces ya es oficial? - preguntó animada.

La peli celeste negó sutilmente- él no me ha dicho nada aún, pero no hace falta - llevo sus manos a su corazón con una tierna sonrisa- si me lo dijera seria una palabra más, me basta con los detalles que tiene para conmigo, como me mira, como me toca, como me protege...sé que me ama como yo a él.

La peli rosa solo la observó en un respetuoso silencio, se podía notar su gran amor hacia aquel dragón volador.

_ estas muy enamorada, ¿no? -rio junto con ella- ¿entonces ya sabes lo que le darás para su cumpleaños?.

_ ¿cumpleaños? - preguntó con sorpresa.

_ ¿eh...?, ah...¿no lo sabías? - al recibir una negativa prosiguió- su cumpleaños es dentro de dos días.

Ella bajó un poco la cabeza, como meditando hasta que saltó llena de felicidad - ¡ya sé!

_ que rápida...

_ le regalare un collar en forma de luna - soltó algo nostálgica

_ ¿luna?

_ es lo más preciado que puedo darle - sonrío de medio lado- la luna significa mucho para mi...ya que con ella presente fue el único contacto que tuve con mi madre...bajo su luz siento como si mi madre me acunase.

Megu sonrió de lado, no existía chica más pura que ella. Kaori se despidió de su amiga para buscar a Sofía y pedirle de favor el regalo.

Corrío casi todo el palacio hasta que por fin dio con ella.

_ ¡Sofía!, qué bueno que te encuentro - soltó entrecortada, inclinándose sobre sus rodillas.

_ ¿me buscaba Señora? - preguntó con una sonrisa.

La peli celeste asintió al momento de acercarse a su oído y decirle lo planeado.

_ oh... - soltó con picardía- no se preocupe Señora, deje todo en mis manos - le dijo al momento de retirarse, tenía que apurarse si quería el regalo lo más pronto posible.

Kaori sonrió satisfecha hasta que sintió una manos cubrir sus ojos y susurrar en su oído - ¿quién soy...?

Ella se giró tímida encontrándose con él, lo cual la asustó- ¿escuchaste algo?

_ ¿escuchar qué?

_ nada - río dejando más confundido al mayor- ven conmigo... - susurró tomando su mano para llevarlo a su habitación- entra...

_ ¿estás segura? - miró los ojos de ella que solo mostraban amor, por lo que entro la habitación. Ella se sentó en su cama y con suaves golpecitos le indicaron que se siente igual más cuando lo hizo, ella tiró de él para hacerlo echar en sus piernas ante la sorprendida mirada de él. Ella lo acomodó en sus piernas mientras acariciaba sus cabellos.

_ ¿Por qué haces esto? - indagó el peli verde sorprendido por el actuar de la joven.

_ por que quiero pasar el día contigo, tu siempre me llevas a lugares bonitos...yo no puedo devolverte ese favor... -clavo sus profundos ojos celestes a los suyos- pero lo que si puedo hacer es amarte - sonrío dulce ante la mirada sorprendida del mayor.- ¿te gustaría que cante?

_ ¿me vas a hechizar? - río divertido.

_ No -rio bajito- a diferencia a como piensan ustedes, nosotros no tenemos ese poder.

_ entonces adelante.

Al no escucharla la miró confuso y ella llevo sus manos a sus mejillas con ternura.

_ viéndote de cerca puedo escoger la melodía perfecta - Ella abrió la boca, comenzando con su canto, su voz era un privilegio escuchar. Y entre sus caricias no pudo evitar sentirse adormilado. En paz.

Al terminar la canción ella miro sus ojos cerrados, muchos pensamientos surgieron. Uno de ellos era lo enamorada que estaba, pero no tenía miedo, lo quería todo con él, vivir las emociones al máximo. Con cuidado lo acomodó en su cama para que descanse mejor, se echó a su lado observando su aspecto dormido, lo meditaba en silencio, era la primera vez que lo veía así, tan Pacífico, tan tranquilo.

_ tal vez creas que no lo sé - sonrió pícara- pero estoy segura... - apretó ligeramente sus puños- que me amas igual Jae-Ha. Lo puedo ver en tus ojos cuando me miras - acortó el espacio para darle un corto pero casto beso al durmiente Guerrero dragón- Yo te estaré esperando... - llevo sus manos a su pecho, acurrudose a su lado- todo lo que haga falta...mi amor - y por fin cerró los ojos, dejándose llevar por el mundo de los sueños y entre sueños el peli verde atrajo hacia si el delicado cuerpo de ella desde sus caderas, acomodando su cabeza por encima de la suya, embriagado por su dulce aroma que nublaba sus sentidos.

_ Kaori... - se escuchó de la boca del Ryokuryuu aún dormido.

Ninguno de los dos se podía imaginar que ese sería la última vez, que ambos serían felices.

Continuará...

Bajo Un Mismo Desperfecto Donde viven las historias. Descúbrelo ahora