Harry siempre había pensado que solía ser una persona dependiente. Necesitaba algo o alguien a lo que aferrarse para no caer. Algo o alguien que lo sostuviera y le impulsara a seguir hacia delante.
Pensar eso bajo el sofocante sol de California, en pleno agosto, cuando tan solo faltaban unos meses para su segundo aniversario de ruptura con Louis, era jodidamente irónico.
Dio un trago a la cerveza y el cristal repiqueteó cuando la dejó sobre la mesa. Jodidamente irónico.
Los días que siguieron a aquella tarde que abrazó a Louis, Harry estuvo envuelto en un aura de nostalgia y pesar. Se quedó en su casa unos días más, pero el recuerdo de Robin y el recuerdo de los brazos de Louis en su cintura lo torturaban cada hora. Por lo que regresó a Los Ángeles.
Llamó a su madre cada día con sensación de culpabilidad, pero estaba en un momento de sus 23 años en el que el único fruto que le proporcionaba la vida era una oscuridad infinita allá donde iba. Sabía que estaba cayendo, pero ninguna sensación de vértigo existía en él.
Lo primero que hizo al llegar a California fue vaciar considerablemente una botella de jagger en su estómago. Solo.
Tras eso, se forzó a lucir bien para la promoción de Dunkirk. Pensó que, una vez se realizara la promoción, tendría todo el verano para poner orden en su corazón y mente y conseguiría prepararse para su primer tour mundial como artista en solitario.
Pero entonces, vio fotos de Louis y Eleanor en Ámsterdam y escuchó la colaboración que hizo con Bebe Rexha, acabando con lágrimas en los ojos mientras su corazón le suplicaba piedad. Julio terminó con tristeza y frustración en diferentes medidas, y agosto comenzó con la mano de un hombre escribiendo para un corazón roto.
Había escrito más canciones de las que podía contar; ninguna de las cuales saldría nunca a la luz. El alcohol jugó un papel importante en la composición.
Hubo un día en el que estuvo viendo vídeos de Louis y él en las redes. Incluso dos años después de la separación de la banda, las fans seguían actualizando noticias y creyendo en ellos. Vio vídeos de los cinco años de One Direction observando el cambio en sus actitudes a lo largo de estos.
»En 2011 y 2012 estaba clarísimo el amor ente ellos y tan solo un ciego podría no verlo. En 2013 y 2014 era notable la gran brecha entre ellos, pero también las raudas miradas de tristeza que compartían en el escenario durante canciones como You & I, Something Great, Happily, Strong... Y en 2015 era ostensible y patente que ellos ya no estaban juntos.
El último vídeo que vio aquel día antes de comenzar a beber fue la entrevista en la que Louis confirmaba al mundo que iba a ser padre. Lo que no sabía el mundo es que aquel mismo día, horas después de la entrevista, un Liam conmocionado había abrazado a Harry mientras éste lloraba sobre su hombro, incansablemente.
Su relación a partir de ese día se basó en gritos y sexo desenfrenado, que acabó en un Harry con el corazón hecho pedazos y un Louis apático, según el parecer de Harry.
»La ruptura puso fin a aquel período de luces apagadas. En los últimos dos años, sus únicos encuentros habían sido impasibles y desafectados, hasta que Louis lo abrazó. O quizá lo abrazó Harry. El caso es que los dos se aferraron al otro y lo único que consiguieron es que el río desbordara.
La vello corporal de Harry se erizó y se pasó una mano por el pelo con fuerza. Desde aquella tarde, los días se habían vuelto cuesta arriba.
Se levantó y se desperezó, arqueando la espalda y los músculos contraídos. Su pecho desnudo brillaba por el sudor; echaba de menos Inglaterra en los meses donde el calor estadounidense resultaba insoportable.
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don't give up on me // larry stylinson
FanfictionOne Direction aununció un merecido descanso en 2015. Las vidas de Harry y Louis toman caminos opuestos, a la vez que tratan de olvidar lo que alguna vez fueron. Pero Louis aparece en las canciones de Harry y Harry aparece en las de Louis, cercioran...
