Gael Mercier
Un silencio era lo que reinaba en mi oficina.
Juro que, si se cae un alfiler, aunque tenga alfombra en el piso se podría escuchar.
-Bueno piensas contarme cómo le van las cosas- señaló la puerta y no tenía que ser tan inteligente para saber que hablaba de Ayleen
-Pues pensé que después de la fiesta en mi casa estaríamos bien, pero ella se volvió un témpano de hielo- solté al fin
-Ya pasó una semana de esa fiesta y no arreglaste nada con ella- negué
-Como lo hago si ella ni me habla-
-Solo nos decimos las cosas del trabajo- tome un poco de mi café
-Es difícil arreglar las cosas con ella- mire al techo
-No es difícil Gael, lo que pasa es que no sabes como arreglar las cosas, para ti todo es fácil en donde las mujeres son las que te buscan, pero ahora que tienes la atención de ella estas esperando que sea igual que las demás, pero lamento decirte que Ayleen es todo lo contrario a las mujeres con las que sueles salir- lo mire curioso
-Es que no se que puedo hacer para volver a hablar- me puse de pie desesperado
-Señor Mercier- ella apareció en el momento perfecto o imperfecto, depende de cómo lo vea
-Dime Ayleen-
Camino hacia mi y podía ver su sensualidad, aunque su rostro estaba preocupado.
-Tenemos una demanda de una caída en el centro comercial- me paso un documento
-¿Cómo así? - tome el papel para leerlo
Era una supuesta caída en el nivel dos del centro comercial.
-Debo evaluar el área y las cámaras de seguridad- tome mi celular
-Vienes conmigo- la señale para tomar su mano
Al salir de mi oficina fui a su escritorio para tomar su cartera.
Nuestras manos estaban entrelazadas y de cierta forma me sorprendía que ella no se soltara.
Ella me seguía en silencio.
Cuando tuve el auto le abrí la puerta para que se subiera.
Ella no decía nada.
-¿Estás bien? - no la mire
-Si- respondió sin más
-Tenemos que hablar- sentí como respiro un poco más fuerte
-¿Por qué no me hablas desde la fiesta? - no podía mirarla ya que debía mantenerme concentrado en la carretera
-Quedamos que esto era solo para las fiestas señor Mercier- apreté mis manos contra el guía cuando ella marcaba la distancia entre nosotros
-Pensé que esa noche algo había cambiado- susurré sincero
-Todo es a nuestro bienestar-
-¿Esa noche fue actuada? - no quería mirarla
-No digo eso Gael, pero tus acciones me dejaron saber eso- bufé
-Pero si no hice nada Ayleen- me quejé
-Ese es tu problema que no hace nada y confundes a todo el puto país- estaba cabreada
-Tu problema es que no me dices claro lo que te molesta, Ayleen no soy un genio para saber todo- me estacione frente a mi centro comercial
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Holidays with my Boss
Romansa¿Qué pasaría si tu jefe te pide ser su pareja por las fechas festivas? Un cambio en mi contrato cambia todo. Un despecho por una ruptura hace que acepte por puro desquite. Él es todo el jefe amargado que no permite que nadie se meta en su vida priva...
