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“... Oh, I won’t be silent and I won’t let it go
I will hold on tighter till the afterglow
And we’ll burn so bright
Till the darkness softly clears”

Nota: este capítulo es la continuación del 11.1, seguimos en el flashback/recuerdo de lo que sucedió hace cinco años (según la línea de esta historia).

...

Cuando llegaron al hospital, Armando ni siquiera esperó a que Freddy aparcara el auto, corrió dentro del hospital y se dispuso a interrogar al oficial que estaba en la sala de espera, quien amablemente lo guío a la sala en la que se encontraba el Superintendente.

Armando caminó por el pasillo y vio a su esposo sentado en unas sillas frente a un ventanal que no distinguía muy bien. Cuando Jack se percató de la presencia de su esposo se levantó de la silla.
Su Armando... se veía tan lindo como siempre, su gorro aún tenía algunos copos de nieve y su nariz estaba ligeramente roja por el frío, pero el verde hipnotizante de sus ojos contrastaba en sobremanera con el fondo totalmente blanco de todo el hospital.

Armando se detuvo levemente al ver la sangre en el abdomen de su esposo, se acercó lo más rápido que pudo y lo miró con los ojos acuosos.

—J-Jack

—No, no, no, cariño, mírame —Enmarcó su rostro entre sus manos— Estoy bien, estoy perfectamente.

—¿Cómo que bien? L-la sangre...

Jack recordó con pesar—. No es mía —Armando pudo notar el destello de tristeza en la mirada de Jack— Yo estoy bien.

—Jack, no estoy entendiendo nada y estoy jodidamente nervioso, ¿Qué sucede?

—Eh —No sabía cómo explicarle lo que estaba sucediendo, ni siquiera él lograba asimilarlo aún—... Me cambio de ropa y te explico, ¿Si?

—... Está bien.

Una vez cambiado con ropa limpia se dispuso a regresar con Armando cerca de la sala de los recién nacidos.

—Ven conmigo, cariño. —Lo tomó de la mano y lo guío frente al ventanal. Armando miró aún sin entender, era una sala del hospital con cunas e incubadoras, habían varios bebés siendo atendidos por algunas enfermeras. Miró a Jack, su esposo miraba fijamente a dos de las cunas que habían en esa sala, no comprendía aún que tenían de llamativo las cunas para su esposo, ¿A caso...?

Se aclaró la garganta—. Amor, no logro comprender. ¿Qué pasa?

—Esos dos bebés —Señaló las cunas del fondo—, su madre está entre la vida y la muerte.

—¿Cómo?

—Su madre tuvo una hemorragia al dar a luz, hay pocas posibilidades de que sobreviva... Yo —Tenía que decirle, ahora era el momento— estuve antes hablando con la madre de los bebés.

—Sí... —Dejó la palabra al aire para que Jack siguiera hablando.

—Su nombre es Ainhara, su pareja la golpeaba y estuvo huyendo de él durante gran parte de su embarazo, hace pocos días él la encontró y la golpeó nuevamente, ella logró escapar y llegar hasta aquí, al hospital —Suspiró con pesar. Sintió como Armando entrelazaba sus dedos a manera de mostrarle su apoyo—. Ella ya no está bien de la cabeza, hay momentos en los que recobra la consciencia pero la mayor parte del tiempo está perdida en su mente. Y ahora tiene una hemorragia que no se detiene, yo n-

—Jack... no podemos dejarlos solos —Armando rogó, su mirada reflejaba cariño y preocupación. Jack sonrió, sabía que su esposo tenía un gran corazón, no esperaba menos de él.

To Be So Lonely | ArmanwayHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora