Narración Omnisciente.
Kurenai se quedó junto a Obito esperando que la pastilla hiciera su efecto, mientras tanto se detuvo a organizar mentalmente su plan; tiene como mínimo tres horas para realizar todo lo que quiere, si tiene suerte, el azabache dormirá una hora más, eso es fuciente para realizar su maldito o bendito plan.
— Vaya, el psiquiatra de Kakashi no es tan feo — Se dijo a sí misma sonriendo. — ¿Cuántos años tendrá? Bueno, no importa... — Buscó en la bolsa derecha de la bata de Obito, las llaves de la habitación 325 — Booyah —Las encontró y, rápidamente las guardó en la bolsa de su bata, salió de la enfermería con un paso tranquilo para no llamar la atención.
— Buenos días Kurenai — Saludó uno de sus compañeros, ella levantó su mano hasta su hombro devolviendo el saludo.
— Buenos días — Con esa amable sonrisa, nadie sospechaba algo de ella; todo el mundo hacía su rutina diaria, sin saber lo que les espera en unos días.
Su tacones hacían un ruido constante en el pasillo, para algunos sería un sonido tenebroso; pero Kurenai sólo se siente más poderosa cuando lo escucha, mientras camina con elegancia y belleza.
Llegó a su destino con una sonrisa, se detuvo en frente de la puerta con el número 325. Sacó las llaves que tomó prestadas y la abrió, entró como si todos los días lo hiciera y como si ahí estuviera uno de los pacientes que le asignaron.
— Hola Kakashi — Saludó cerrando la puerta, el mencionado se encontraba acostado en la cama y, al escuchar esa voz conocida abrió sus ojos repentinamente.
— ¿Ah? — Se levantó rápidamente, encontrándose con los curiosos ojos rojos de Kurenai; se quedó casi sin palabras al verla, sospechaba de que ella había ingresado al manicomio, pero no le dio tanta atención a eso. Pero ahora al ver a esa mujer frente a él, siente una pequeña sensación de sorpresa, alivio y... ¿Preocupación?
Es decir ¿De qué sería capaz una mujer que es esposa de uno de los grandes vendedores de drogas? De muchas cosas, eso es seguro.
Muchas cosas...
Muchas cosas...
— Kurenai ¿Qué has hecho con Obito? — Preguntó asustado y preocupado al pensar en todas las cosas de las que Kurenai es capaz, no le quitaba la vista de encima esperando de forma desesperada su respuesta.
— También es un gusto verte, Kakashi — Respondió fingiendo una expresión de "ofendida" colocó una mano sobre su cintura, mientras que con la otra jugaba con las llaves de la habitación, haciéndolas girar de forma rápida.
— Maldita mujer, no estoy jugando — Respondió molesto frunciendo el ceño, en su mirada se notaba lo irritante que se sentía, Kurenai sonrió tranquilamente mientras soltaba un ligero suspiro.
— Si en esta habitación entra alguien que no es Obito, te alteras ¿No? ¿Qué eres? ¿Un perro protegiendo su comida? — Dejó de jugar con las llaves, las guardó en la bolsa de su bata, en cierto punto disfrutaba ver la mirada furiosa del Hatake, parecía que en algún momento saldría fuego de sus ojos. Es extraño ver que se deja llevar rápidamente por sus emociones, muy extraño. — Relájate Kakashi, sólo estoy jugando. Tu novio está durmiendo dulcemente en una cama de la enfermería — Respondió con un ligero tono de burla.
— No es mi novio, es mi esposo – Corrigió, la mujer soltó una pequeña carcajada al escuchar eso, Kurenai y Kakashi tienen una pequeña conexión, la cual hace que entiendan los juegos de inmediato y de paso, seguir la corriente. — Y ¿Acaso está enfermo? No hace mucho estuvo aquí... — Bajó levemente su mirada sentándose en la cama, ahora no puede sacarse de su cabeza el hermoso nombre Obito Uchiha ¿Cómo estará? ¿Se pondrá mejor?
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Paciente 325 | KakaObi
FanfictionEl amor puede perpetrar pecados; pero también puede hacer que te arrepientas de ellos. Sabía que debía pararlo desde el inicio, pero me embriagaba ante el reflejo de su alma que pasaba en sus cristales rotos llenos de penumbra. Sabía que no era lo...
